El Gobierno ha asegurado que "no hay negociación abierta ni cambio de posición de ninguna de las partes" respecto al futuro de las centrales nucleares en España, ya que "ninguna de las empresas ha trasladado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que pretenda renunciar a sus peticiones iniciales". El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) recibió en el mes de junio una carta relativa a la prolongación de la vida útil de varias centrales nucleares de Endesa e Iberdrola (no la suscriben Naturgy ni EDP, las otras dos compañías firmantes del Protocolo de cierre de 2019). La carta es una declaración de intenciones, en ningún caso una petición formal, según informa el ministerio, "que plantea modificar el vigente marco normativo de las centrales, en perjuicio de consumidores y ciudadanos, al reducir la tributación de las instalaciones y otras medidas económicas".
Según informa este jueves 'El País', la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, respondió también por misiva a ambas compañías a la propuesta y se abría a una eventual revisión del calendario nuclear, siempre que se cumplan determinadas condiciones. En dicha carta dirigida a Endesa e Iberdrola se trasladaba la posición del Gobierno, que pasa por marcar como líneas rojas para tramitar una petición formal que haya seguridad para las personas, que se garantice la seguridad de suministro y que no suponga un mayor coste para los ciudadanos.
Esta posición, aseguran desde el Miteco, se les trasladó por carta a ambas compañías y desde entonces, ninguna de las empresas ha trasladado al ministerio que pretenda renunciar a sus peticiones iniciales, por lo que no hay negociación abierta ni cambio de posición de ninguna de las partes.
