Cox, utility global integrada de agua y energía, ha completado la adquisición de Iberdrola México, valorada en 4.000 millones de dólares, por la que Cox incorpora una plataforma de activos de alta calidad, con un sólido historial operativo, una base de clientes de primer nivel y una elevada estabilidad de ingresos ya que una gran parte de la actividad estará respaldada por ingresos recurrentes. Se trata de negocios consolidados, con capacidad degeneración de caja elevada, que refuerzan de forma significativa el perfil del Grupo. La operación encaja plenamente en la estrategia de Cox. Refuerza su presencia en México, un mercado prioritario para la compañía, en el que lleva más de diez años operando, y consolida su modelo de integración vertical combinando generación, comercialización y capacidades industriales bajo una misma plataforma.
En términos proforma, en 2025 el Grupo hubiese alcanzado unos ingresos de 2.551 millones de euros y un Ebitda de 786 millones de euros, multiplicando por dos y por tres respectivamente las cifras de 2025. Asimismo, el flujo de caja operativo se situaría en torno a 592 millones de euros, cuatro veces más, lo que refuerza su capacidad degeneración de caja y su perfil financiero a largo plazo. Esta operación es plenamente consistente con la estrategia anunciada por el Grupo de focalizar su crecimiento en un número limitado de regiones prioritarias, reforzando muy especialmente su presencia en América, donde México constituye uno de los ejes centrales del plan 2026‑2028. En términos de negocio el perímetro de la transacción incluye una capacidad instalada operativa de más de 2.600MW, una cartera de proyectos de generación de 12.000 MW y la mayor suministradora privada de México, que cuenta con más del 25% de cuota de mercado, 20 TWh de comercialización y más de 500 grandes clientes con la máxima calificación crediticia. Está posición sitúa a Cox como líder destacado de suministro de energía en México.
La adquisición consolida a Latinoamérica como el principal foco geográfico del grupo y posiciona a México como un hub estratégico para su crecimiento y expansión en la región, apoyado en una demanda energética sostenida, una sólida estabilidad macroeconómica y un elevado potencial para el desarrollo de infraestructuras, lo que convierte al país en una plataforma clave para escalar operaciones hacia mercados, respaldado además por la convicción de que México cuenta con los recursos, el talento y una visión de desarrollo capaces de impulsar un modelo energético más eficiente y sostenible. México refuerza así su peso dentro del perímetro de Cox, tanto por la relevancia de los activos incorporados como por la complementariedad estratégica con la actividad que el Grupo ya desarrolla en el país. La compañía mantendrá al equipo directivo de Iberdrola México e integrará la totalidad de su plantilla, compuesta por más de 800 profesionales.
