El Roig Arena se perfila ya como un motor cultural y deportivo para Valencia, con capacidad para atraer eventos internacionales, impulsar la economía local y proyectar la ciudad en el mapa de los grandes recintos multiusos europeos. Además de su valor arquitectónico y tecnológico, el proyecto contribuirá al desarrollo social y cultural, apoyando la cantera deportiva, programas educativos y nuevas oportunidades de dinamización urbana.
El alcance de los trabajos del nuevo recinto multiusos valenciano ha incluido la dirección y ejecución de las instalaciones eléctricas, el cableado de control de todo el edificio —alumbrado, climatización y sistemas técnicos—, la iluminación ordinaria y de emergencia, así como la iluminación arquitectónica de la fachada. También se ha desarrollado un Sistema de Gestión de Instalaciones (SGI) que centraliza el control de los principales sistemas del recinto, incluyendo el edificio anexo de aparcamiento, con ocho plantas y 1.034 plazas.
Los trabajos se han prolongado durante tres años, con picos de actividad que han requerido la coordinación de hasta 160 operarios en las fases más críticas. El resultado garantiza continuidad de servicio mediante conmutación automática a grupos electrógenos, un sistema de emergencias centralizado y el control integral de las instalaciones desde un único punto.
Entre los factores clave que han marcado la diferencia destacan la escalabilidad del equipo, la optimización de las instalaciones proyectadas, el alto nivel técnico en gestión y automatización —con hasta 15 integradores trabajando en momentos de máxima carga— y una ingeniería de control propia que ha estandarizado comunicaciones y funcionamiento. La fiabilidad operativa, una logística avanzada, un taller de cuadros en obra y una estricta cultura preventiva (PRL) han sido igualmente determinantes para la consecución del proyecto.
Para la compañía, el proyecto representa un caso de éxito entregado en plazo, con fases de energización escalonadas y con una iluminación deportiva y arquitectónica que cumple estándares internacionales, y que permite optimizar la operación y el mantenimiento desde el primer día.
José Manuel Martínez, consejero delegado de Eiffage Energía Sistemas: "Este proyecto refleja nuestra capacidad para combinar ingeniería, innovación y fiabilidad en uno de los recintos más avanzados de Europa. Estamos muy orgullosos de haber contribuido a hacer realidad el Roig Arena".
