Los investigadores Kamiar Mohaddes y Mehdi Raissi del climaTRACES Lab de la Universidad de Cambridge han estudiado el impacto del aumento continuo de la temperatura por encima de lo normal entre 2015 y 2100 en las pérdidas anuales del PIB per cápita de 174 países. Mohaddes y Raissi han utilizado proyecciones de temperatura futura del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que consideran diferentes ritmos de aumento de la temperatura, los grados de variabilidad climática y las medidas de mitigación y adaptación. Los investigadores de la Universidad de Cambridge han comparado las proyecciones futuras con dos escenarios de referencia: el primero, un escenario en el que el aumento de la temperatura imita las tendencias de 1960-2014. El segundo, un escenario hipotético sin mayor calentamiento.
Pues bien, Mohaddes y Raissi han concluido que, si las temperaturas aumentan de forma persistente 0,04°C al año con medidas mínimas de mitigación o adaptación, el PIB per cápita mundial podría disminuir entre un 10 y un 11% para 2100. La variabilidad climática natural eleva estas pérdidas al 12-14%. En el escenario de emisiones más extremo, los investigadores proyectan pérdidas de ingresos per cápita del 20 al 24%, en comparación con un escenario de "sin calentamiento adicional".
Mohaddes y Raissi también observan variaciones entre países: los más cálidos y de bajos ingresos podrían enfrentar -sostienen- pérdidas económicas entre un 30% y un 60% superiores al promedio mundial. Si bien el protocolo de adaptación no puede anular por completo los efectos del cambio climático, los autores del estudio reconocen su impacto en la reducción de estos.
Además, aventuran que el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París de 2015 (es decir, limitar el aumento de temperatura a 0,01°C al año) genera un aumento de ingresos global de aproximadamente el 0,25% en comparación con el escenario.
"Hace menos de una década, la mayoría de los economistas argumentarían que el cambio climático era algo que solo preocupaba a los países más cálidos y del sur. Hemos cuestionado esta suposición: en una serie de trabajos, hemos demostrado que el cambio climático reduce los ingresos en todos los países, cálidos y fríos, ricos y pobres por igual, y afectará a sectores que abarcan desde el transporte hasta la manufactura y el comercio minorista, no solo a la agricultura y otros sectores comúnmente asociados con la naturaleza", añaden los autores.
Por último, inciden en que "ningún país es inmune al impacto del cambio climático si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero". Mohaddes y Raissi concluyen así que "se necesitan medidas urgentes para abordar el cambio climático y proteger las economías de mayores pérdidas de ingresos".
