Un nuevo informe de Global Energy Monitor (GEM) revela que los países del Mediterráneo cuentan con una capacidad estimada de 552 gigavatios (GW) de energía solar y eólica a escala industrial, ya anunciada o en fase de desarrollo, lo que supera la capacidad total prevista en Estados Unidos para todos los tipos de generación, que asciende a 548,3 GW. Casi dos tercios de la capacidad prevista del Mediterráneo (361,3 GW) tienen como objetivo alcanzar la entrada en funcionamiento comercial para 2030, lo que, de materializarse, aumentaría el parque eólico y solar en funcionamiento de la región en un 43 % con respecto a los 251,6 GW actuales. El estudio de GEM destaca a España y Egipto como casos de estudio únicos a ambos lados del Mediterráneo en cuanto a sus enfoques respecto a la transición energética. "España se ha consolidado como líder en la transición hacia las energías renovables en Europa, ocupando el primer puesto en potencial solar a gran escala, con 108,8 GW, y el tercero en potencial eólico, con 56,5 GW. El auge de las energías renovables en España está aportando beneficios tangibles a los consumidores, ya que supone un ahorro medio de unos 10 euros al mes en la factura eléctrica de cada hogar", señala Global Energy Monitor.
Por su parte, Egipto se está perfilando como líder en la subregión de Asia sudoccidental y el norte de África, con casi 100 GW previstos de energía eólica y solar a gran escala. "La descarbonización industrial influye en gran medida en este desarrollo, ya que 37,7 GW de la capacidad renovable en desarrollo están directamente vinculados a aplicaciones de hidrógeno verde", apuntan los autores del documento. GEM señala también que, cuando los gobiernos y otras partes interesadas se reúnan en Antalya (Turquía) con motivo de la COP31 en noviembre, "el Mediterráneo tendrá la oportunidad de centrar el debate, más allá de las ambiciones en materia de energías renovables, en el cumplimiento de los plazos de concesión de permisos, la financiación desigual y la disponibilidad de la red eléctrica, factores que suponen obstáculos para el despliegue de las energías renovables".

Y es que la descarbonización industrial influye en gran medida en esta evolución, ya que 37,7 GW de capacidad renovable en fase de desarrollo están directamente vinculados a aplicaciones de hidrógeno verde. Hailey Deres, investigadora sénior de Global Energy Monitor, afirma que "los países de todo el Mediterráneo no parten de cero en la transición energética. La COP31 ofrece la oportunidad de mostrar los increíbles avances que se han logrado hasta ahora, así como una oportunidad para seguir avanzando sobre esa base. Superar obstáculos como la infraestructura de la red eléctrica, las necesidades de inversión y la concesión de permisos determinará, en última instancia, qué parte de la capacidad renovable prevista se llega a construir".
