Eurelectric urge hoy a los legisladores europeos, a través de un comunicado que ha difundido hace unos minutos, a que preserven un mercado de carbono "robusto y predecible". Lo hace en el marco del comienzo de la revisión del sistema de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (European Union Emissions Trading System, EU ETS), revisión, a propuesta de la Comisión Europea, que comienza hoy en la EuroCámara, y que va a conducir el eurodiputado Peter Liese (del grupo parlamentario popular). Un aspecto clave de la reforma es el aumento del número de derechos de emisión gratuitos. La eliminación gradual de los derechos de emisión gratuitos en el marco del Mecanismo de Ajuste en Frontera por las Emisiones de Carbono (CBAM) se retrasará de 2034 a 2038. A cambio, a partir de 2031 se aplicarán condiciones más estrictas: las empresas deberán presentar planes de inversión, y algunos derechos de emisión solo se asignarán una vez que comience la construcción de instalaciones respetuosas con el clima. "Queremos dar más tiempo a la industria, pero durante este periodo no debe quedarse de brazos cruzados; al contrario, debe preparar las inversiones concretas", declaraba Liese el pasado mes de julio.
Las negociaciones en el Parlamento Europeo girarán ahora en torno a un documento, propuesto por la Comisión Europea en julio, que establece recomendaciones respecto a qué mantener, qué cambiar y qué añadir al sistema europeo de comercio de derechos de emisión.
Contra los llamamientos a rebajar la ambición del ETS que han surgido desde determinados cenáculos, Eurelectric pide a los legisladores que aseguren un precio predecible, significativo y sostenible del carbono (to ensure a predictable, meaningful and sustainable carbon price).
Ese precio -considera la patronal- resulta esencial de cara a dar una señal robusta a los inversores que están llamados a impulsar la descarbonización y la electrificación, a la par que evita -añade Eurelectric- una excesiva volatilidad y salvaguarda la estabilidad del mercado.
Kristian Ruby, secretario general de Eurelectric: "gracias al sistema de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea, el sector eléctrico ha logrado el 75% de la reducción de emisiones a lo largo de todos los sectores EU ETS. Más aún: ese sistema ha proporcionado las señales correctas para desbloquear la inversión en tecnologías limpias, un paso necesario si Europa pretende continuar siendo competitiva en el escenario global"
Eurelectric recuerda en su comunicado por otro lado que el sector eléctrico europeo contribuye con aproximadamente 220.000 millones de euros cada año al producto interior bruto de la UE y que prevé invertir más de cinco billones de euros de aquí al año 2050 en nueva capacidad de producción de electricidad y en las infraestructuras necesarias para lograr un sistema energético descarbonizado en toda la Unión.
"Por esas razones -apuntan desde la patronal-, Europa debería reforzar el sistema de comercio de derechos de emisión de la UE y no rebajar su ambición". La propuesta de la Comisión Europea, presentada en julio, ofrece una flexibilidad significativa a las industrias electrointensivas, según Eurelectric.
"Sin embargo, esta flexibilidad roza los límites del objetivo climático acordado por la UE para 2040 [-90% de emisiones], incluso teniendo en cuenta desde el principio -advierte Eurelectric- la proporción de créditos internacionales correspondiente a los sectores incluidos en el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión".
Habida cuenta de todo ello, Eurelectric considera que para mantener un precio del carbono significativo que siga impulsando la inversión hacia el objetivo de 2040 sin penalizar a los pioneros (la industria que ya ha invertido en su descarbonización), "debería aumentarse el nivel de ambición del sistema".
"El escenario geopolítico actual -apunta en ese sentido el secretario general de Eurelectric, Kristian Ruby- no deja lugar a la duda. Liberarse de los combustibles fósiles es esencial para reducir la exposición a sus precios volátiles, y el sistema de comercio de derechos de emisión de la UE es la herramienta más eficaz que tiene Europa para conducir esa transición".
Los números que maneja Eurelectric en ese sentido son varios
Uno: tres cuartas partes de las emisiones de CO₂ de la industria salen de la quema de los combustibles fósiles que emplea la industria para producir el calor que necesita en sus procesos de fabricación.
Dos: la industria europea importa la mayoría de esos combustibles fósiles. Según datos oficiales, de la propia Comisión Europea, la UE importó en 2024 combustibles fósiles por valor de 450.000 millones de euros.
Tres: Eurelectric estima que entre el 60 y el 90% de la demanda de energía de la industria podría ser directamente electrificada de aquí a 2035, y que el EU ETS podría desempeñar un rol clave en lo que se refiere a dirigir la inversión hacia la electrificación y transformación del sector industrial europeo.
La gran patronal eléctrica europea insiste en su comunicado en que los ingresos del régimen de comercio de derechos de emisión y las herramientas de protección contra la fuga de carbono deberían movilizarse para apoyar la transformación industrial, la electrificación y la competitividad en Europa.
"La Unión Europea -concluye Eurelectric- debería poner en marcha un ETS2 centrado en las personas, respaldado por políticas de apoyo sólidas y una financiación adecuada, al tiempo que debería reforzar el Fondo de Modernización para garantizar que todas las regiones puedan participar en la transición y beneficiarse de ella".
