«María Campuzano ha sido voz de un movimiento diverso que trata de visibilizar el sufrimiento que genera un modelo económico injusto, basado en lucro, la especulación y el despojo, donde las grandes empresas actúan con total impunidad. Ha sido y es parte de la construcción de una mirada alternativa de la transición energética basada en el feminismo y la justicia global.
Gracias al trabajo y la perseverancia de María y sus compañeras se consiguió sacar adelante la ILP [iniciativa legislativa popular] que se convertiría en la Ley 24/2015, de medidas urgentes para afrontar la emergencia en el ámbito de la vivienda y la pobreza energética. Una ley que implantó en Catalunya el marco jurídico más avanzado del Estado español en materia de protección a hogares vulnerables, introduciendo el principio de precaución frente a los cortes de suministro. Y después de esta vendrían otras luchas, y sus pequeñas y grandes victorias del lado de la gente.
Pero, más allá de ser una referente, María ha sido compañera, amiga y una mujer increíble de la que muchas hemos tenido el gusto de aprender y disfrutar. Nos deja tras más de 10 años de activismo social. Nos deja a mitad de camino, después de una década de ser ejemplo. Ejemplo al llevar un mensaje incómodo allí donde la requirieran; ejemplo al ocupar oficinas de Endesa para denunciar su violencia contra las más vulnerables; ejemplo al hacer red a lo largo y ancho del Estado y más allá; al acompañar a las personas que acuden a los asesoramientos colectivos de la Alianza contra la Pobreza Energética; al construir en equipo, al crear, escuchar, pelear y no rendirse. La actual Red Estatal por el Derecho a la Energía tiene mucho de María y hoy lloramos tu pérdida.
Yo, como tantas otras, admiraba a María profundamente. Inteligente, seria y a la vez, divertida y serena. Directa en sus comentarios, además de profunda y humilde. Con una personalidad segura, que en un de tú a tú no ocultaba sus vulnerabilidades.
En los últimos 13 años he tenido la suerte de coincidir con ella muchas veces. Lo mismo en Bruselas que en Bilbao que en Pamplona; igual en un parlamento, que en una universidad, que en un centro social okupado. No importaba. La invitaban allí donde había un espacio de debate donde se tratara el problema de la pobreza energética sin blanquear al oligopolio y allí que iba. Y siempre lo aprovechaba. A mí me encantaba coincidir con ella. Saber que iba a estar en la mesa significaba sentirme más en casa. Era un placer escucharla y luego echar un ratito. María tejía vínculos, era compañera.
En sus presentaciones nunca hablaba en singular. Lo hacía desde el nosotras, desde la legitimidad construida en equipo. Era voz de una organización alineada con sus principios de feminismo y cuidados y nunca iba sola, tenía detrás un tejido humano de colaboración y compromiso. Y esto se notaba. Al escuchar a María escuchabas también a Mónica, a Irene, a Josep, a Andrea…
La presencia de María en un debate, además, me hacía sentir más libre. Que estuviera ella significaba que lo importante iba a ser dicho y dicho bien. Siempre le preguntaba qué iba a contar. Me hacía un resumito, y entonces, yo intentaba complementar, reforzar sus ideas o aportar alguna experiencia.
Además, con María el trago de la exposición pública era menos trago. Estábamos ahí porque había que estar, manteniendo el tipo a pesar de la incomodidad, allanando el camino a las que vinieran detrás. Porque hace no tanto éramos bien pocas las mujeres que pisábamos los espacios donde se hablaba de energía, y menos todavía las que lo hacíamos con un mensaje feminista.
Hará un par de años charlamos sobre su rol como portavoz. Me dijo que no era ideóloga de nada, que ella contaba lo que tenía que contar. Se quitaba importancia y se la daba al colectivo una vez más. Pero su manera de estar, su dedicación, su hacer, eran y son para mí la más radical y noble de las ideologías: la de la acción. La práctica de aquello que decimos que debería ser.
María Campuzano era una buena compañera. Inolvidable, empática, divertida, inteligente y generosa. Una pieza imprescindible de ese pequeño universo de entidades y personas embarcadas en la construcción de caminos hacia un mundo más justo, donde vivamos dignamente y no sobre nadie. Su marcha deja un profundo vacío en las que hemos tenido el gusto de compartir viaje con ella. Su ejemplo seguirá vivo en nosotras.
Hasta siempre, María. Mil gracias por todo. Te vamos a echar de menos, bonita.
Muchísimo»
Artículos relacionados
• De la pobreza energética a la energía como derecho. Límites y potencialidades de las comunidades energética (noviembre de 2025)
• El Gobierno lanza la Estrategia Nacional contra la pobreza energética 2025-2030 (septiembre de 2025)
• España contará con una Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética antes de final de año (enero de 2025)
• La iniciativa "Ni un hogar sin energía", premio europeo de innovación social 2023 (noviembre de 2023)
• Estas son las 5 líneas maestras de trabajo contra la pobreza energética (febrero de 2022)
