La próxima Cumbre del Clima de Antalya (COP31) que se celebrará del 9 al 20 de noviembre de 2026 Turquía "buscará dejar a las futuras generaciones el hogar común, la Tierra, en un estado sano y equilibrado", según ha expresado -y recoge EFEverde- el presidente designado, Murat Kurum, en su primera carta dirigida a las partes, en la que también ha defendido el multilateralismo y unas negociaciones basadas en el diálogo, consenso y acción y la necesidad de pasar de los compromisos a la acción. Entre los ejes que guiará la agenda para la acción: la circularidad y los residuos, la descarbonización de la industria, la seguridad alimentaria, la adaptación de las ciudades o la financiación climática. "El mundo está entrando en un período decisivo para el futuro de la acción climática. Los impactos del cambio climático se están intensificando y la necesidad de cooperación multilateral es mayor que nunca. Esto exige medidas concretas y decididas como respuesta", ha afirmado, sin alusiones al esperado inicio del fin de los combustibles fósiles. En este sentido, ha añadido que la COP31 trabajará para reunir las expectativas de las partes en un "terreno común". "Debemos aprovechar la fuerza de actuar juntos para transmitir nuestro hogar común, la Tierra, a las generaciones futuras en un estado sano y equilibrado", ha aseverado.
Una COP31 singular porque después de que Australia haya cedido la organización de la próxima cumbre climática de la ONU, COP31, a Turquía, el país mantendrá un papel central presidiendo las negociaciones previas. Así, Turquía ejercerá la Presidencia, acogerá la cumbre (en noviembre en la ciudad costera de Antalya) y liderará la Agenda de Acción. Por su parte, Australia tendrá autoridad exclusiva para liderar las negociaciones, tarea que liderará el ministro de Cambio Climático y Energía australiano, Chris Bowen, designado presidente de Negociaciones de la COP31. Este nuevo modelo, ha subrayado, conecta las regiones mediterránea y del Pacífico, iniciando una nueva era para la diplomacia climática basada en el firme compromiso de apoyar los objetivos de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) y del Acuerdo de París.
Ambos países trabajarán para hacer realidad la que ha bautizado como la "COP del Futuro" y avanzar en la lucha contra el calentamiento global, impulsar la resiliencia climática y acelerar la transición hacia energías limpias, una transición "ya en marcha e irreversible, pero que necesita avanzar con mayor rapidez". Para lograrlo, reunirán -continúan desde EFE- sus fortalezas diplomáticas, geopolíticas y económicas y su acción se guiará por tres principios fundamentales: diálogo, consenso y acción. "El diálogo fortalecerá la participación y ayudará a generar confianza entre las Partes, el consenso garantizará la apropiación de los resultados y respetará las circunstancias particulares de cada país y la acción permitirá transformar los compromisos en resultados concretos, equilibrados y aplicables", según Kurum.
