El comisario de Vivienda y Energía de la Unión Europea (UE), Dan Jorgensen, ha alertado este martes de que hay que prepararse para un verano "bastante duro" por las consecuencias de la guerra en Irán, ya que considera que el mercado mundial está bajo una presión extrema. Ha expresado que cree que los precios se mantendrán altos durante bastante tiempo y que "incluso si mañana se declara la paz, nos esperan semanas, meses y hasta años difíciles en lo que respecta a los precios de la energía" porque la infraestructura de gas natural de Oriente Medio, especialmente la de Qatar, ha sufrido un retroceso tal que tardará años en recuperarse. Preguntado por si augura la misma situación para el petróleo, ha señalado que esta es "algo diferente" y que la producción puede recuperarse más rápidamente, por lo que apunta a una cuestión de semanas.
"Volar será más caro y, en algunos casos, incluso podríamos ver cancelaciones. Esto debe ser una gran llamada de atención. Debe mostrarnos que la transición hacia fuentes de energía renovables es absolutamente necesaria", ha dicho en una entrevista en 'La Vanguardia' recogida por Europa Press. Ha explicado también que, desde que comenzó la guerra en Irán, la UE ha pagado más de 20.000 millones de euros extra por la energía: "Mientras importemos más de 370.000 millones de euros anuales en combustibles fósiles, seremos demasiado vulnerables".
Según la agenda publicada por la Comisión Europea, Jorgensen estará en Madrid y Barcelona los días 20 y 21 de abril, con la intención de debatir sobre la seguridad energética, la asequibilidad de los precios energéticos, así como otras formas de abordar la crisis de la vivienda con autoridades nacionales y locales españolas, así como con actores sectoriales y jóvenes. El martes, como parte de su visita, será recibido por Sánchez y por Aagesen, con quien está previsto que aborde el alza de los precios de la energía derivada de la guerra en Irán y el riesgo de escasez del suministro. La reunión tendrá lugar apenas dos días antes del Consejo Europeo informal de la Comisión Europea para presentar un primer paquete como respuesta a la crisis energética.
