Una nueva ley aprobada en Brasil en enero pasado (Ley nº 14.754) ha creado el marco legal necesario para que el país mas grande de Latinoamérica pueda convocar en 2026 la primera subasta de energía eólica marina. No hay fecha anunciada, pero el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Ibama) ha informado de que sobre la mesa tiene proyectos relacionados con esta tecnología que suman 100 GW y que podrían atraer miles de millones en inversiones.
Brasil está preparando también su primera subasta centrada exclusivamente en almacenamiento en baterías (BESS), con sistemas capaces de ofrecer al menos 30 MW durante cuatro horas diarias y que podría celebrarse antes de que acabe 2025.
En Chile, otro país con el acelerador puesto en la transición energética, la Comisión Nacional de Energía (CNE) prepara un esquema de licitaciones de suministro para clientes regulados, que debería atraer proyectos solares y eólicos, muchos de ellos combinados con almacenamiento, según señalan desde el sector. El objetivo de la CNE es licitar 1.600 GWh/año, con inicio de suministro desde 2029. En el país andino, la empresa Grenergy lanzó en abril pasado su propia subasta inversa de 1.700 GWh/año para proyectos con baterías, con suministro previsto a partir de 2026.
En Colombia, CREG, la entidad encargada de regular y planificar el desarrollo del sector energético, ha anunciado la próxima apertura de una subasta de “Cargo por Confiabilidad” para asegurar el suministro energético entre 2029 y 2030, especialmente con fuentes renovables. Además, el Ministerio de Minas y Energía busca fomentar proyectos de energía eólica marina, abriendo un proceso de subasta para la asignación de áreas en la costa.
En Argentina, a través de una subasta orientada a incorporar sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) en el área metropolitana de Buenos Aires, se adjudicaron en agosto pasado 667 MW, más de un 30% del objetivo inicial anunciado. Y se abrió la puerta a sumar otros 222 MW si hay ajustes de precio.
Honduras es otro de los países que avanza con subastas que vinculan la seguridad del suministro a la generación limpia y se prepara para presentar una licitación internacional y sin precedentes en el país: 1.500 MW de generación con renovables y almacenamiento.
Perú va mas retrasado, pero está inbmerso en un proceso de reforma de su normativa para reanudar las licitaciones de energías renovables. Panamá, República Dominicana y Guatemala también están actualizando sus legislaciones para apoyar nueva capacidad renovable.
La excepción a toda esta actividad es México. En 2019, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador suspendió las subastas de electricidad a largo plazo, lo que detuvo el motor principal de inversión en energías renovables. Y de momento no hay planes para reactivar las licitaciones suspendidas.
