El Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática suma ya más de 250 adhesiones desde que el pasado 27 de julio se abrió el proceso para que organizaciones públicas y privadas respaldasen la iniciativa, según ha informado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
El listado incluye entidades procedentes de numerosos ámbitos económicos y sociales, desde empresas y asociaciones empresariales hasta organizaciones sindicales, representantes del sector primario, colectivos ecologistas, colegios profesionales, universidades, centros de investigación y administraciones autonómicas y locales.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha realizado el llamamiento a las adhesiones durante la presentación de la Red de Refugios Climáticos. El proceso continúa abierto tanto para los aproximadamente 1.300 actores que participaron en la elaboración de la propuesta como para otras organizaciones públicas y privadas.
El Gobierno planteó inicialmente el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática en septiembre de 2025 alrededor de diez compromisos prioritarios. Posteriormente abrió un proceso participativo en el que recibió cerca de 4.000 aportaciones y que desembocó en la presentación, el pasado diciembre, de un nuevo texto articulado alrededor de 15 ejes de actuación.
El sector energético se suma al Pacto
Entre las adhesiones destaca la presencia del sector energético y de las energías renovables. La Unión Española Fotovoltaica (UNEF), la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) y Enagás figuran entre las organizaciones y compañías que han respaldado la iniciativa.
También se han incorporado representantes vinculados a la gestión del agua, como la Asociación Española de Usuarios de Aguas Subterráneas (AEUAS) y la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS).
El respaldo empresarial se extiende a sectores como la industria, la construcción, el transporte marítimo y terrestre, el turismo y la economía circular. Entre las adhesiones se encuentra asimismo el Grupo Español para el Crecimiento Verde (GECV), que reúne a más de 60 compañías de diferentes tamaños y sectores, incluidas grandes empresas que, según la organización, representan alrededor del 70 % del IBEX, además de pymes vinculadas a la innovación.
El sector primario también cuenta con una representación significativa. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la Federación Nacional de Comunidades de Regantes de España (FENACORE) y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) han respaldado la propuesta.
A ellas se suman organizaciones ambientales como WWF, SEO/BirdLife y la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), así como entidades científicas y tecnológicas como el Centro Vasco para el Cambio Climático (BC3), el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), Tecnalia, el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y la Asociación Meteorológica Española (AME).
El Pacto busca de esta forma ampliar su respaldo más allá de las administraciones y convertir la adaptación y respuesta frente al cambio climático en un compromiso transversal. La incorporación del sector energético y del tejido productivo adquiere especial relevancia en un contexto en el que la descarbonización, la electrificación y el despliegue de energías renovables constituyen algunas de las principales herramientas para reducir las emisiones y reforzar la resiliencia de la economía frente a los efectos del cambio climático.
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