La Asamblea Ciudadana de Cambio Climático -recogida en la Ley Foral de Cambio Climático y Transición Energética e impulsada por la Oficina de Cambio Climático de Navarra- es el primer órgano estructurado de democracia deliberativa impulsado en Navarra. Está formada por 29 personas seleccionadas de manera aleatoria entre más de 500 voluntarias, siguiendo criterios de diversidad social y territorial. A lo largo de sus sesiones, la Asamblea ha contado con el apoyo de un equipo dinamizador y de un amplio grupo de personas expertas que han aportado información rigurosa a los debates.
A partir de este planteamiento, las personas integrantes de la Asamblea han debatido, contrastado información técnica y elaborado propuestas que no se limitan a soluciones tecnológicas o científicas, sino que abordan de forma integral los modelos de vida, las relaciones sociales y la interacción con el entorno natural.
Del total de iniciativas recogidas en el informe, una parte significativa se dirige a la ciudadanía y al sector privado, mientras que 106 medidas están orientadas específicamente a la acción de las administraciones públicas. Tras un proceso de priorización mediante votación, la Asamblea ha seleccionado las 15 propuestas mejor valoradas, que han sido expuestas de manera detallada en la sesión celebrada en la Cámara foral.
Entre las medidas más destacadas figuran la reducción del consumo de energía y materiales, la promoción de políticas públicas ejemplarizantes y de decrecimiento, la renaturalización y restauración de espacios degradados y la mejora de la planificación para reducir el riesgo de incendios forestales. También se incluyen propuestas como la exigencia de fianzas para la restauración de zonas afectadas por actividades industriales o la creación de una fiscalía ambiental con canales de denuncia accesibles para la ciudadanía.
Durante el acto de presentación, el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, ha agradecido el compromiso de las personas participantes y ha subrayado el papel clave de la participación ciudadana en la lucha contra el cambio climático. Ha señalado que la implicación social no solo es necesaria para impulsar cambios en los hábitos cotidianos, sino también para exigir a las administraciones el cumplimiento de medidas ambiciosas. En este sentido, ha destacado que el reto climático supone una oportunidad para adaptar y transformar el modelo productivo.
Por su parte, el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, ha felicitado a las y los integrantes de la Asamblea y ha valorado positivamente la colaboración entre sociedad civil, Gobierno y Parlamento. Ha señalado que esta iniciativa pionera abre la puerta a seguir trabajando de forma conjunta en los próximos años para avanzar hacia una respuesta eficaz y socialmente justa frente al cambio climático.
