El 68% de los españoles y españolas encuestados se ha mostrado preocupado por la "excesiva" dependencia de fuentes de energía extranjeras. Según Ipsos, ese porcentaje constituye uno de los más elevados de Europa, sólo por detrás de Países Bajos (75%) y a la par de potencias como Italia (69%), Gran Bretaña e Irlanda (68%). Más de la mitad de las personas encuestadas en España (58%) considera que el país debería priorizar su independencia energética, aunque ello suponga un aumento de los costes. "Este dato nos convierte en el segundo país europeo que más apoya esta idea, solo un punto por detrás de Polonia (59%), reflejando una voluntad firme de fortalecer la autonomía del país en un escenario global inestable", recalca Ipsos.
Además, explica que el 65% de la población apoya la inversión en energías renovables e instalaciones de almacenamiento para aumentar la generación de electricidad. "La confianza en el potencial de estas tecnologías es tal que más de la mitad de los españoles (54%) está convencido de que su región podría satisfacer toda su demanda futura de electricidad invirtiendo únicamente en energías renovables", subraya.
Al desglosar el apoyo por tipo de energía, Ipsos concluye que la solar (78%) y la eólica (71%) se erigen como las grandes favoritas de la ciudadanía, seguidas de cerca por la hidroeléctrica (71%). Frente a esto, el gas natural recibe el apoyo del 47% de la población; la nuclear, el 37% de apoyo y un 23% de oposición; y el carbón, con un 20% de apoyo y un 39% de oposición directa.
Un 54% de los españoles se muestra preocupado por la posibilidad de sufrir un apagón imprevisto en los próximos doce meses. España es el país más preocupado al respecto de Europa: en Irlanda, el segundo, el porcentaje de habitantes preocupados está once puntos por debajo (43%).
