Europa se propone duplicar la cuota de la electricidad en su consumo energético de aquí a 2040, una transformación que permitiría rebajar en 260.000 millones de euros anuales la factura comunitaria por la compra de combustibles fósiles, según ha anunciado Von der Leyen durante el discurso sobre el estado de la Unión pronunciado este miércoles en Estrasburgo.
La presidenta de la Comisión ha advertido de que Europa no podrá conservar su posición como potencia industrial mientras sus empresas soporten unos precios de la energía "estructuralmente demasiado elevados", por lo que ha vinculado la competitividad del continente con el despliegue de fuentes de generación autóctonas.
Aunque la Unión Europea ha diversificado sus suministros desde la invasión rusa de Ucrania, Von der Leyen ha señalado que las tensiones posteriores en el estrecho de Ormuz han vuelto a evidenciar la vulnerabilidad europea frente a las perturbaciones internacionales.
Según los datos ofrecidos durante su intervención, el encarecimiento provocado por el conflicto ha elevado en 90.000 millones de euros el coste de los combustibles fósiles importados, pese a que ese gasto adicional no ha aportado a Europa "ni una sola molécula de energía" más.
Renovables, nuclear y biometano
Ante esta situación, la Comisión Europea pretende acelerar el desarrollo de una energía limpia, asequible y producida dentro de la Unión, mediante un planteamiento que Von der Leyen ha definido como tecnológicamente neutro.
Este enfoque incluye las energías renovables y la nuclear, pero también contempla el biometano y otras alternativas que puedan reforzar la independencia energética europea, siempre que permitan sustituir progresivamente las importaciones fósiles.
La electrificación deberá apoyarse, además, en un sistema eléctrico capaz de integrar toda la nueva generación, ya que la falta de capacidad en las redes se está convirtiendo en uno de los principales obstáculos para el desarrollo renovable.
Europa instaló más de 80 GW de nueva potencia renovable durante el último año, pero mantiene pendiente de conexión una capacidad seis veces superior, lo que equivaldría a más de 480 GW de proyectos a la espera de acceso efectivo a la infraestructura eléctrica.
Más redes, almacenamiento y conexiones
Von der Leyen ha utilizado este desequilibrio para justificar la necesidad urgente de aprobar el paquete europeo sobre redes eléctricas, que deberá acelerar las inversiones y reducir los plazos necesarios para conectar los nuevos proyectos.
La hoja de ruta energética también contempla ampliar la capacidad de almacenamiento, una tecnología imprescindible para desplazar la producción renovable hacia las horas de mayor demanda y mejorar la flexibilidad del sistema eléctrico.
La Comisión presentará asimismo nuevas propuestas para agilizar la concesión de permisos, especialmente cuando se trate de infraestructuras consideradas estratégicas para la seguridad y la competitividad de Europa.
Bruselas acompañará estas medidas con una nueva Corporación Europea de Materias Primas Fundamentales, concebida para asegurar y almacenar los minerales necesarios para fabricar baterías, vehículos eléctricos y tecnologías limpias, en un contexto en el que la UE depende de China en más del 80% para numerosos materiales críticos y hasta en un 90% para algunas tierras raras.
"Tenemos que electrificar Europa", ha concluido Von der Leyen, que ha situado la combinación de generación autóctona, redes, almacenamiento y seguridad industrial como la vía para abaratar la energía y proteger al continente frente a nuevas crisis internacionales.
