La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha participado en la jornada 'Líderes Verdes: Empresas al Frente de la Transformación Ecológica', organizada por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), llamando al sector empresarial a "no dar pasos atrás" y seguir firme para aprovechar la "oportunidad" que tiene España de ser "líder" en la transición ecológica, subrayando que España tiene "talento, recurso, políticas y ambición" para este momento.
A este respecto, la ministra advierte de que el impacto del cambio climático "no da tregua", defendiendo así que la solución para ello pasa por "el liderazgo verde", enmarcando la transición ecológica como una oportunidad para la reindustrialización, la creación de empleo y la mejora de la salud pública, según informa Europa Press. "Es la primera vez que hablamos de una reindustrialización en España de la mano de la transición ecológica", dice. Igualmente, ha señalado como esta transición "ha contribuido a la España que tenemos hoy", con unos indicadores económicos más positivos que otros países, y recalca que, por ello, el país "es el sitio para invertir".
Asimismo, destaca que la sostenibilidad es "la forma más competitiva e innovadora" de preparar a la economía para el futuro, poniendo en valor iniciativas como la del catálogo de 'Buenas prácticas ambientales de las empresas españolas' presentado por la CEOE, que asegura que permite "compartir experiencias que ya están funcionando" y "escalar aquello que está funcionando en distintos sectores productivos", consolidando así el avance de la transformación ecológica en España. En este sentido, apunta que las compañías que apuestan por la sostenibilidad están mejor posicionadas, ya que es empresa "más y mejor preparada", al tiempo que añade que este enfoque "es rentable ahora y también para el futuro".
De esta manera, Aagesen recalca que la sostenibilidad es "palanca de competitividad, economía y de la resiliencia empresarial", en un contexto marcado por crecientes tensiones geopolíticas, presión sobre las cadenas de valor y una mayor disputa por recursos estratégicos como el agua, la energía o las materias primas.
