El fenómeno del calentamiento global, pero sobre todo la constante inestabilidad en los precios del petróleo, es lo que ha llevado a la región de Centroamérica a incursionar en la electricidad generada por turbinas eólicas.
En un informe de Larry Luxner para Infosur Hoy, se recuerda cómo Costa Rica esta trabajando para poder echar a andar el parque eólico en el Valle Central en agosto de 2012, meta que se propuso la Compañía Nacional de Fuerza y Luz de Costa Rica (CNFL), que suministrará de electricidad a un promedio de 6.000 hogares.
Mientras que en Nicaragua, como parte de su proyecto del parque eólico de La Fe San Martín, de una estimación de 39,6 MW de generación eléctrica, se firmó un acuerdo entre Blue Power & Energy y el Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa) para un financiamiento de 80 millones de dólares.
Desde hace dos años, Nicaragua cuenta con el parque eólico Amayo, ubicado en la región de Rivas, a 126 km al sur de Managua, ciudad capital, que ha representado un ahorro de 58 millones de dólares (41 millones de euros) en gastos de petróleo.
De acuerdo con Luxner, Amayo está alcanzando una generación de 250 millones de kW/h por año, lo que la convierte en la más grande de Centroamérica.
Para el Director del parque eólico Amayo, Manuel Callejas Montenegro, la planta genera 40% de energía más que el promedio de las plantas estándar. Al comparar costos, cada kilovatio producido por Amayo I cuesta 87 dólares y Amayo II, 92 dólares (62 y 66 euros respectivamente), mientras que en otras plantas del país el kilovatio hora ronda entre los 160 y 210 dólares (115 y 151 euros).
Para el resto del panorama centroamericano, se reporta que Honduras está llevando a cabo una inversión que arrancó en 2010 y hasta de 2016 por 2,1 millones de dólares (1,5 millones de euros) destinados a 52 proyectos renovables, que generarán en conjunto un aproximado de 250 MW, que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENE) comprará a diez centavos de dólar (0,7 euros) por kW/h.
Esta inversión creará 50 mil empleos en un perímetro de 30 municipios, según estimaciones del vicepresidente de la Asociación Hondureña de Pequeños Productores de Energía, Héctor Borjas.
Luxner menciona cómo el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (Ex – Im Bank) se encuentra apoyando a la firma española Gamesa para que pueda concretarse la venta a Honduras de 51 turbinas eólicas de 2 MW cada una, con un costo total de 300 millones de dólares (casi 216 millones de euros) para un parque eólico de 102 MW. El plan consistiría en que el Ex – Im Bank se encontrará en posibilidad de aportar poco más de la mitad del costo total.
Al respecto, Fred Hochberg, presidente del Ex – Im Bank declaró: “Generalmente, la energía renovable es más costosa que el combustible fósil, pero en este caso, la energía eólica es una solución de bajo costo para Honduras… Estamos a punto de crear puestos de trabajo estadounidenses, y no interesa si la compañía es estadounidense o española. No es tan fácil para una empresa energética centroamericana obtener un préstamo a 18 años por sus propios medios, y gracias a que lo garantizamos, logramos llevar adelanta dicha transacción”.
De finalizarse este parque eólico al sur de Tegucigalpa, sería el complejo más grande de Centroamérica, y aportaría 6% del suministro eléctrico de Honduras.
Sin embargo, Luxner considera que la sorpresa la podría dar Panamá, “donde Energy & Environmental Engineering Corp. planea invertir 720 millones de dólares (520 millones de euros) en dos proyectos energéticos en Anton Sur y La Colorada. Cada uno de estos proyectos se espera añadan 90 MW a la red de suministro de electricidad nacional de Panamá”, concluye.
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