Enerclub presentó el informe de la Agencia Internacional de la Energía el pasado 10 de julio, en una jornada que contó con la participación de cuatro expertos de la Agencia: James Bragg, analista de Energía, Haneul Kim y Lorenzo Albertini, analistas de Inversiones en Energía, y Tanguy de Bienassis, analista de Finanzas e Inversiones.
El informe estima que las inversiones en el sector energético a nivel mundial aumentarán en 2025 hasta los 3,3 billones de dólares, un incremento del 2% respecto a 2024. Cerca del 67% de esta cifra, 2,2 billones de dólares, se destinarán a energías renovables, electricidad, energía nuclear, redes, almacenamiento, combustibles de bajas emisiones y eficiencia energética. Y el 33% (1,1 billones de dólares) se invertirá en petróleo, gas natural y carbón.
Aproximadamente el 70% del aumento de las inversiones procede de países importadores netos de combustibles fósiles. En el caso de China, cuyo objetivo es reducir su dependencia de las importaciones de petróleo y gas y liderar nuevas áreas tecnológicas. Europa, por su parte, busca acelerar el desarrollo de energías renovables y eficiencia energética para reducir su dependencia del gas ruso, mientras que India apuesta principalmente por la energía solar. Se estima que otro 20% de las inversiones procede de Estados Unidos.
De acuerdo con el World Energy Investment 2025, las tendencias de inversión se guían, ademas, por el aumento de la demanda de electricidad para la industria, la refrigeración, la movilidad eléctrica, los centros de datos y la inteligencia artificial (IA).
Energía solar, tecnología dominante
La inversión en el sector eléctrico alcanzará los 1,5 billones de dólares en 2025, con la energía solar como gran protagonista, con una inversión total, tanto en planta a gran escala como en tejados, que podría alcanzar los 450.000 millones de dólares en 2025.
Pero los expertos de la AIE advierten que la infraestructura de la red no se desarrolla acorde con la rápida expansión en la generación de electricidad, lo que genera preocupación sobre la seguridad energética a largo plazo y la planificación de la transición. Además, la escasez en el suministro de componentes críticos como transformadores y cables supone un aumento de costes, otro elemento que influye en la ralentización de estos proyectos.
China, el mayor inversor
A nivel mundial, China es el mayor inversor energético: representa 1/3 de la inversión global. Invierte casi tanto como la UE y Estados Unidos juntos y el doble que la Unión Europea. EEUU casi ha duplicado su inversión en combustibles de bajas emisiones y renovables en los últimos 10 años. Oriente Medio sigue invirtiendo principalmente en la exploración y producción de petróleo y gas y supondrá en 2025 un 20% de la inversión mundial en este sector. Sin embargo, Rusia ha reducido su participación en petróleo y gas en un 6%.
Los expertos de la Agencia se refirieron también en el encuentro al cambio que se viene produciendo en la última década ee la clasificación de las principales empresas por presupuestos en I+D en energía, que ya incluye a fabricantes de baterías, de vehículos eléctricos en exclusiva o de proveedores de equipos para la electrificación.
Otro aspecto que destacaron es que los precios de algunas tecnologías limpias siguen bajando. El Índice de Precios de Equipos de Energía Limpia de la AIE alcanzó un mínimo histórico a principios de 2024 (-60% vs hace 10 años), y el precio de los paneles solares y de las turbinas eólicas chinas se ha reducido un 60% y un 50% respectivamente desde 2022. Sin embargo, en Europa el precio de las turbinas eólicas ha aumentado.
Para concluir, James Bragg, Haneul Kim, Lorenzo Albertini y Tanguy de Bienassis señalaron que todos los decisores en el campo de la energía (políticos, inversores) se enfrentan actualmente a mayores tensiones geopolíticas que hace diez años y con un alto riesgo de shocks energéticos, si bien disponen de un mayor número de nuevas tecnologías competitivas y de más experiencia política para acelerar su desarrollo.
