El Estado brasileño -informa la agencia Europa Press- retendría una participación mínima para asegurarse su control. Según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) recabados en 2023, Brasil es el tercer país del mundo con mayores reservas de tierras raras, con 21 millones de toneladas métricas, solo por detrás de China (44 millones) y Vietnam (22 millones). Sin embargo, quedaría por delante de grandes potencias como Rusia (10 millones), India (6,9 millones) o Estados Unidos (1,8 millones). El Gobierno de Brasil pretendería, así, construir una cadena de suministros completamente integrada en torno a las tierras raras para disputarle a China la hegemonía que tiene en este campo.
El diputado Rollemberg ha defendido por otro lado pasar a la acción tras señalar que la "injerencia extranjera" en el sector minero brasileño "ya está en marcha" después de que la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USDFC) prestase 565 millones de dólares (481,7 millones de euros) a Serra Verde, única empresa del país que extrae tierras raras. El acuerdo contempla que Washington se haga con una participación en la firma.
