Las Zonas de Aceleración Renovable (ZAR), que buscarán identificar espacios amplios y adecuados para ubicar nuevos proyectos renovables en suelo (eólicos y fotovoltaicos), serán fruto de un análisis riguroso y coordinado entre la Consejería de Transición Ecológica y Energía, los cabildos insulares y otras áreas del Gobierno de Canarias como Agricultura y Biodiversidad, según explica el Cabildo de Lanzarote en un comunicado.
La delimitación de las ZAR parte de un enfoque técnico y transparente que excluye espacios naturales protegidos, como los Parques Nacionales o áreas de la Red Natura 2000, e incorpora variables como el planeamiento urbanístico insular y municipal.
Gracias a este protocolo con el Cabildo de Lanzarote, ya han sido localizadas las áreas que podrían acoger proyectos de energía eólica o fotovoltaica en la isla, tomando como base su Ordenanza Provisional Insular (OPI) y las normativas ya vigentes en materia de renovables. En concreto, la superficie calificada apta como ZAR será una bolsa de 3.163,89 hectáreas, lo que equivale a un 3,75 % del total de la isla. Sin embargo, desde el cabildo insular estiman que para conseguir los objetivos de descarbonización a 2030, la superficie de ocupación real rondará el 0,23% de la superficie de la isla.
Esto es así porque el protocolo ZAR hace diferencia entre zonas aptas, donde cabría añadir las renovables y las zonas condicionadas, que también podrían ser adecuadas para los proyectos renovables si se revisan algunos aspectos del área relacionados con las áreas de agricultura, biodiversidad u otras cuestiones como las actividades aeronáuticas.
Con este modelo, cualquier promotor que inicie un proyecto dentro de una zona ZAR contará con un marco más ágil y seguro para su tramitación. En este sentido el Gobierno insular se compromete a no aplicar de forma voluntaria la figura del artículo 6 bis de la Ley del Sector Eléctrico, que hasta ahora era utilizada como vía extraordinaria para viabilizar instalaciones renovables en zonas sin planificación específica.
Oswaldo Betancort, presidente del Cabildo de Lanzarote: "Este protocolo no solo garantiza que las energías limpias se implanten con criterio y consenso territorial, sino que refuerza nuestra soberanía insular en la toma de decisiones estratégicas".
Jesús Machín Tavío, consejero de Política Territorial del Cabildo lanzaroteño: "Lanzarote debe trabajar para seguir siendo un referente ambiental, y un ejemplo de cómo avanzar hacia las energías renovables sin renunciar a la identidad paisajística ni a la protección del territorio".
Por su parte, el consejero de Transición Ecológica y energía del Gobierno canario, Mariano H. Zapata, ha explicado que "estas zonas ZAR, son una figura novedosa en el marco normativo canario, que surge por iniciativa de este Gobierno" y que no buscan sino "el consenso con la sociedad y las administraciones para seguir apostando para lograr una Canarias descarbonizada sin renunciar a la necesaria protección medioambiental".
