El préstamo está destinado al Programa Nacional de Electrificación y Energía Renovable (PNESER) de Nicaragua, que tiene como objetivo apoyar la transformación de la matriz energética del país centroamericano y aumentar la cobertura del servicio eléctrico para 1,7 millones de personas, lo que llevará dicha cobertura del 65 al 85 por ciento del total.
El PNESER busca que durante los próximos cuatro años poco más de 700 mil personas en más de 3.600 comunidades rurales estén conectadas a la red eléctrica; también más de 980 mil personas pasen de tener conexiones eléctricas irregulares a regulares.
Además, el préstamo servirá para financiar 214 kilómetros de nuevas líneas de transmisión para incorporar nuevos recursos de energía renovable tales como eólicos y geotérmicos. Así, se apoyarán iniciativas de generación de energía renovable, programas de eficiencia energética, refuerzos al sistema de transmisión y al fortalecimiento de los sistemas aislados a cargo de la Empresa Nicaragüense de Electricidad.
El primer préstamo, de 30,5 millones de dólares (21,1 millones de euros), fue aprobado en julio pasado.
Según explicó el jefe de proyecto del BID, José Ramón Gómez, el PNESER es “un Programa transformacional que busca apoyar el mejoramiento de la calidad de vida de más de 1,7 millones de nicaragüenses y que además busca reducir la dependencia del sistema eléctrico de Nicaragua de los combustibles fósiles que tanto afectan la canasta familiar”.
El PNESER podría recibir hasta 404,3 millones de dólares (280,7 millones de euros) en financiamiento externo coordinado por el BID, y apoyado por el Fondo Nórdico para el Desarrollo, Korean Eximbank, la Facilidad de Inversión de América Latina, Banco Europeo de Inversiones, Banco Centroamericano de Integración Económica,y potencialmente el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional, y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
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www.iadb.org
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