Octubre del año 2021 marcó el punto de inflexión (véase el gráfico, de Red Eléctrica) y, desde entonces, todos y cada uno de los meses transcurridos hasta hoy han concluido con el mismo resultado: el sistema eléctrico nacional español exporta más electricidad que la que importa. Nada que ver pues con lo que sucede con el gas y el petróleo, esas otras fuentes de energía que necesita y usa el país, carente de yacimientos fósiles, ergo obligado a importar esos otros combustibles. Con la electricidad pasa todo lo contrario. Llevamos 47 meses consecutivos con saldo neto exportador. 47 meses que han coincidido, además, con la etapa más gloriosa del sector renovable nacional. Porque España ha añadido a su parque de generación en este lapso (en estos 47 meses) casi 35.000 megavatios de nueva potencia eólica y fotovoltaica, mucho más del doble (en cuatro años) que la nuclear que fueron capaces de instalar Endesa, Iberdrola y compañía en España en un cuarto de siglo. Porque la central José Cabrera, situada en el municipio de Almonacid de Zorita (Guadalajara), fue la primera nuclear que entró en operación en España (comenzó su construcción en 1965 y se conectó a la red eléctrica en 1969), y porque la última en comenzar a operar (lo hizo en 1988) fue la de Trillo, sita también, curiosamente, en la provincia de Guadalajara.

En fin, que la construcción del parque nuclear nacional duró pues casi un cuarto de siglo, período a lo largo del cual fueron instalados en España menos de 9.000 megavatios de potencia, de los cuales hoy por cierto solo se mantienen operativos 7.117, pues Vandellós 1 paró en 1989 por culpa de un accidente que la dejó inutilizable, Cabrera lo hizo en 2006 y Garoña dejó de inyectar electricidad en la red en 2012.
¿En resumen? La nuclear tardó casi un cuarto de siglo en instalar nueve gigas; las renovables han instalado 35 GW de nueva potencia en menos de cuatro años (los que recoge Red Eléctrica en las tablas aledañas, y a los que hay que añadir los más de ocho gigas en autoconsumos que ya operan en tejados y cubiertas distribuidos por toda España).
El Informe Mensual de Agosto de 2025 (véase el gráfico de APPA sobre el saldo de intercambios) repasa además toda una panoplia de magnitudes referidas al mes de agosto: generación, demanda, apuntamiento renovable, servicios de ajuste, precios medios del mercado diario, etcétera, etc.
Muchos datos, muy ilustrativos, entre los cuales destaca, muy singularmente, el guarismo referido a la potencia de nueva generación que quiere conectarse: casi doscientos gigavatios de nueva potencia (eólica, fotovoltaica, bombeo, baterías, hidráulica) quieren conectarse a la red eléctrica nacional. Casi 200.000 megavatios, de los cuales ya tienen el permiso concedido 136.236 MW, mientras que otros 55.624 se hallan "en curso" (en fase de tramitación).
El dato referido a los permisos ya concedidos (136.000) adquiere en todo caso su verdadera dimensión si lo comparamos con la potencia hoy instalada en todo el sistema eléctrico nacional. A saber: los promotores eólicos, fotovoltaicos y de instalaciones de generación renovables en general quieren conectar (y tienen ya el permiso concedido) 136,2 gigavatios de nueva potencia a la red. Mientras que el sistema eléctrico nacional tiene a día de hoy, operativos, tras décadas de crecimiento paulatino... 133,6 gigas, o sea, que hay en la red ahora mismo menos potencia instalada (eólica, nuclear, de gas, carbón, termosolar, hidráulica, etcétera) que la que viene de camino... Como si otra España entera quisiera conectarse.
Y la España que viene de camino (toda) es exclusivamente renovable. Fundamentalmente eólica y solar. Los motivos son varios: la estabilidad político-económica del país; la madurez de una red que (apagones excepcionales aparte) sigue siendo ejemplo de buena gestión en toda Europa e inspirando confianza en los inversores (a la vista está); la madurez profesional de un sector (el renovable nacional) con mucha experiencia y prestigio internacional; y el precio del megavatio hora renovable (no hay país en todo el continente que ofrezca una electricidad limpia tan barata como España, lo que lógicamente resulta muy apetitoso para muchas industrias y centros de datos que están buscando ahora mismo sitio).
Todo ello está conduciendo a este bum de peticiones de acceso para generar electricidad. Hay mucho promotor, mucha empresa que quiere montar parques renovables en España. Pero todo ello ha eclosionado también en un bum extraordinario en el otro lado: en el lado de la demanda. Hay mucho centro de datos, mucha industria que está pidiendo conectarse a la red para usar la electricidad renovable y barata que circula por ella. Y el Informe Mensual de APPA también recoge ese bum (el de solicitantes de acceso para uso de electricidad, no para generar, sino para chupar electricidad de la red). Y el número es también formidable: ahora mismo hay más de 80.000 megavatios de potencia solicitada (acceso de demanda en la red de transporte).
[Bajo estas líneas, mapa de las solicitudes de acceso de demanda en la red de transporte].

Y un último dato, referido al biometano, y a su inyección en la red de gas (el informe de APPA Renovables está estructurado en dos partes: Sistema Eléctrico y Sistema Gasista). Los productores de biometano español han inyectado en los gasoductos en agosto 37,3 gigavatios hora, lo que supone un incremento del 126% con respecto a agosto de 2024. El biometano está en todo caso muy lejos aún de ser relevante en el escenario gasístico nacional. En agosto ha cubierto apenas el 0,162% del total de la demanda de gas. Eso sí: su cobertura ha crecido un 123% con respecto a agosto de 2024.
Mejor le ha ido al gas fósil, el que importamos desde Argelia, Estados Unidos y Rusia (que son los tres principales proveedores de gas de las compañías energéticas que usan gas en España). Según el Informe Mensual de Agosto de 2025 de APPA, el consumo de gas destinado para la generación de energía eléctrica mediante las centrales de ciclo combinado (que queman gas natural para producir electricidad) ha crecido en un 21,7% (las compañías que más centrales de ciclo combinado tienen en España son Endesa, Iberdrola y Naturgy; a las que se unen, con menos instalaciones, Repsol y EDP).
Artículos relacionados
● Siete millones y medio de euros de inversión cada día durante los próximos cinco años (sobre la Propuesta de planificación de la red de transporte de electricidad 2026-2030 del Gobierno)
● Entrevista a Joan Groizard, secretario de estado de Energía: "Hay que evitar el uso especulativo de las redes"
● Diez preguntas impertinentes
● Las eléctricas le piden al Gobierno mejores condiciones económicas para invertir en redes
