Hoy ha sido presentado en Londres el informe "Climate Vulnerability Monitor 2010: The State of the Climate Crisis", que valora el impacto del cambio climático a corto y medio plazo. Elaborado con los datos de 184 países, se centra en cuatro áreas principales; salud, desastres asociados a fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de hábitat y pérdidas adicionales en el sector primario y en los principales recursos naturales. El informe, que proporciona, además, "elementos relevantes para valorar de forma global el impacto del calentamiento global sobre los países y las regiones del planeta", pretende servir como base "para planificar las prioridades en las respuestas, de modo que doten de mayor resistencia a los países más vulnerables", según comunicado difundido hace unas horas por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de España (MARM).
La secretaria de estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, ha formado parte del panel de asesores, integrado por expertos de alto nivel, que ha orientado, dirigido y revisado la elaboración de este informe, según el cual España se encontraría "entre los países que aumentarán su vulnerabilidad frente al calentamiento global en las próximas dos décadas". En concreto, España ha sido identificado como "uno de los países desarrollados –junto con Estados Unidos- más vulnerables a la amenaza de la desertificación", según el MARM.
El informe asegura que "prácticamente todos los países analizados presentan un alto nivel de vulnerabilidad" ante los efectos del cambio climático en alguna de las cuatro áreas analizadas y más de medio centenar de países necesitan ayuda "de forma urgente debido a su alto grado de vulnerabilidad". En cuanto a la salud, el informe estima que, a partir de 2030, un millón de personas morirán cada año como consecuencia de los efectos del calentamiento global, "si no se toman medidas de adaptación, como programas de mejora de la calidad del agua o tratamientos contra insectos".
Además, el “Climate Vulnerability Monitor 2010” calcula que en la actualidad dos millones y medio de personas viven bajo la amenaza de la desertificación como consecuencia del cambio climático y que esta cifra se multiplicará por cuatro, de aquí a 2030, "si no se toman medidas adecuadas y contundentes". Los autores del informe advierten de que nos encontramos frente a "una amenaza seria e incluso irreversible", de que el tiempo se agota y de que es necesario actuar para revertir los patrones de emisiones en los próximos cinco años, evitando así un incremento aún mayor de las temperaturas y de los daños que esto causa.
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