La Federación de Comunidades Energéticas de la Región de Murcia reúne a once entidades que buscan convertir la generación renovable en ahorro, participación y desarrollo local, mientras el compromiso del Gobierno regional de apoyar su reconocimiento social y facilitar el acceso a cubiertas públicas abre una oportunidad para llevar los proyectos del papel a los tejados. Hablamos con Juan José Méndez, Gabriel Lozano y Emilio Ballester, presidente, secretario y miembro de la junta directiva de la Federación de Comunidades Energéticas de la Región de Murcia: “No queremos once comunidades de propietarios de placas –dicen–, queremos comunidades de ciudadanos que comparten energía”.
Quién hubiera dicho que uno de cada 10 municipios tendría hoy una comunidad energética constituida y operativa en su territorio. O que REE gestionaría la integración de 4.500 instalaciones renovables, frente a las 450 de hace 20 años. Quién hubiera dicho que las renovables serían hoy hegemónicas, y la dimensión social el elemento central del debate. Jorge Andrey, abogado y socio de Samsø, repasa las claves de la historia de éxito de la transición energética distribuida en España, las lecciones aprendidas y los motivos por los que seguir remando.
San Fermin Ikastola, un centro educativo cooperativo navarro, ha impulsado una comunidad energética que destinará la producción solar al colegio durante las clases y la compartirá con las familias fuera del horario lectivo, incluidos fines de semana y vacaciones. La iniciativa, pionera en Navarra, incorpora 142 kWp fotovoltaicos adicionales y baterías de 257 kWh, con una inversión superior a los 190.000 euros en cuatro actuaciones que combinan autoconsumo, eficiencia energética y movilidad compartida en una comunidad educativa de más de 1.500 estudiantes.
Hay organizaciones que utilizan la energía para reducir costes. Otras la utilizan para cumplir objetivos medioambientales. Jesús Mula nos cuenta que en Fundación Madre Coraje creen que la energía puede hacer algo mucho más transformador: convertirse en una herramienta para luchar contra la pobreza, impulsar la economía circular y multiplicar el impacto de la cooperación internacional. Porque la energía también cambia vidas.
Los Bancos de Energía son una iniciativa similar a los conocidos bancos de alimentos. Pioneros en España y Portugal, estos bancos hacen posible que las familias más vulnerables y en riesgo de exclusión que sufren pobreza energética puedan acceder a energía mediante un sistema organizado de donaciones hechas por empresas y consumidores vinculados a cualquier tipo de energía. La Fundación Energía Responsable está llevando a cabo este proyecto en varios territorios de la península ibérica. Por eso hemos querido hablar con Isabel Jiménez, presidenta de la Fundación Energía Responsable: “En los últimos 6 años los datos de pobreza energética se han incrementado en España”.
En medio de este empuje también surgen denuncias de bloqueo, como las de Energía Bonita en La Palma, y Tercio Terol en Madrid, o advertencias como la de Som Energia sobre el riesgo de que las grandes eléctricas se apropien de la energía ciudadana. Hay más. La Generalitat Valenciana ha eliminado las ayudas a las comunidades energéticas. “Dos años sin convocatorias pueden comprometer la supervivencia de un sector empresarial especializado que se había preparado para responder al crecimiento de este nuevo modelo energético”, piensan en la Asociación Valenciana de Empresas del Sector de la Energía (Avaesen). Hemos hablado con Pedro Fresco, su director general. Están en riesgo más de 10 millones de euros de inversión y un parón en el desarrollo de nuevos proyectos.
Para debatir y analizar el presente y futuro de esta cada vez más conocida forma de acercar la energía a la ciudadanía, UNEF celebrará el próximo 30 de septiembre su III Cumbre de Comunidades Energéticas en Sevilla. Por eso hemos entrevistado a Paula Santos, directora de Comunidades Energéticas y Electrificación de UNEF: “Las comunidades energéticas son la gran oportunidad de la transición energética”
El número de septiembre tiene otros muchos contenidos de interés. Javier García Breva repasa el análisis de la consultora Wood Mackenzie del pasado mes de julio sobre el renacimiento de la energía nuclear por el aumento de la demanda de electricidad, como consecuencia de la expansión de la inteligencia artificial y la electrificación. Pero ese renacimiento no va a depender tanto de la extensión de vida de las centrales existentes y la construcción de nuevos reactores, como de la capacidad de asegurar el suministro de combustible nuclear para satisfacer la demanda.
‘Manual de Independencia Energética’ es una obra que no deja piedra sin remover, títere con cabeza. Un ensayo que trama toda una transición de país en pos, sí, de la “independencia energética”. Un subtítulo inequívoco: “El camino hacia la transición ecosocial”. Una hoja de ruta de casi 300 páginas con decálogo-colofón sin desperdicio. ER entrevista a sus dos autores: Fernando Ferrando e Ismael Morales, presidente y responsable de Políticas Climáticas, respectivamente, en la Fundación Renovables. Dos generaciones. Dos miradas: desde la ingeniería y desde la biología.
La Associació de Municipis i Entitats per l’Energia Pública (AMEP) reúne al municipalismo catalán que reclama capacidad real para decidir sobre las redes eléctricas, producir renovables y compartir sus beneficios, con una agenda que ha llevado al debate estatal y que combina reformas legales, asesoramiento y alianzas para ampliar el sector público energético. Porque los municipios de AMEP quieren gobernar su energía.
La eólica marina flotante está entrando en una fase decisiva en Europa. Durante la última década, una de las principales prioridades de la industria ha sido demostrar que estas tecnologías podían operar de forma segura y fiable en condiciones marinas reales. Ese objetivo está hoy, en gran medida, cumplido. Diversos conceptos de plataformas flotantes han superado con éxito proyectos de demostración, confirmando su viabilidad técnica y acercando significativamente al sector hacia un despliegue comercial a gran escala. En ese escenario el proyecto europeo I3FLOAT demuestra que la colaboración es el mayor activo de Europa para innovar en eólica flotante.
“Tengo frío”. Es lo que sufren, dicen y sienten las personas que viven en pobreza cuando están en casa, cuando llegan a casa, cuando duermen en las frías noches de invierno. Más de una de cada cuatro personas en pobreza no pueden calentar su vivienda en invierno (28,3 %). Es uno de los muchos datos que recoge el 16º Informe sobre el Estado de la Pobreza de la EAPN-ES. Y es que la pobreza energética constituye una de las manifestaciones más significativas de la intersección entre pobreza y condiciones de la vivienda. Ruth Caravantes, responsable de Investigación y de Incidencia Política de EAPN-ES, lo dice con sus propias palabras: “Todas las personas que viven en pobreza sufren pobreza energética”.
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