Eurecat es una de las principales organizaciones de investigación aplicada y transferencia tecnológica del sur de Europa. Con más de 800 profesionales y once sedes en Cataluña, además de presencia en Madrid, Málaga y Chile, presta servicio a más de 3.200 empresas y participa en más de 200 proyectos de I+D+I de alto valor estratégico a nivel nacional e internacional.
El centro tecnológico catalán remarca que el despliegue de las tecnologías de captura, uso y almacenamiento de carbono será determinante para avanzar hacia una economía climáticamente neutra y cumplir los objetivos de reducción de emisiones de la Unión Europea en los próximos años. Sin estas soluciones, advierte el informe, resultará muy difícil reducir de forma significativa las emisiones en determinados sectores industriales estratégicos.
El documento ha sido coordinado por el director de Proyectos Singulares de Eurecat, Agustí Chico, quien subraya que una estrategia adecuada puede situar a Cataluña en una posición de liderazgo. "Aplicar una buena estrategia en el desarrollo de estas tecnologías abre la puerta a posicionar Cataluña como un hub de descarbonización en el sur de Europa", señala. En este sentido, destaca la necesidad de alcanzar una mayor madurez tecnológica, desarrollar una normativa específica y acompañarla de incentivos y mecanismos de apoyo que permitan acelerar la implantación de las CCUS y de una economía del carbono circular y desfosilizada.
En concreto, el estudio analiza de forma integral el marco normativo, tecnológico, económico e industrial de las CCUS, con el objetivo de identificar los principales retos y oportunidades que plantea su despliegue en Cataluña y España, en un contexto europeo e internacional cada vez más exigente en materia climática.
Por ello, el informe desglosa la cadena de valor completa del CO2, desde su captura en fuentes industriales hasta su transporte, almacenamiento y posterior utilización, y evalúa el posicionamiento internacional y local, las repercusiones económicas, los casos de éxito existentes y los sectores prioritarios para la implantación de estas tecnologías. Entre ellos destacan aquellos considerados difíciles de desacarbonizar, como la industria química, cementera o siderúrgica, donde las emisiones son intrínsecas a los procesos productivos y no pueden reducirse únicamente mediante la electrificación.
El Smart Vision Paper también pone el acento en el potencial industrial de estas tecnologías. Según el informe, las CCUS permiten crear una nueva cadena de valor basada en el uso de carbono renovable o reciclado, lo que posibilita la fabricación de materiales y productos químicos similares a los actuales, pero sin recurrir a materias primas de origen fósil. Este enfoque contribuiría a la reindustrialización verde, a la creación de empleo cualificado y al fortalecimiento del posicionamiento internacional de las empresas que lideren esta transición.
