A cinco años de su lanzamiento, Race to Zero cuenta con más de 15.750 miembros en más de 150 países, y la red sigue creciendo con fuerza. El informe de progreso 2024 confirma, ademas, que quienes forman parte de la campaña están actuando más rápido y con mayor ambición que quienes no lo hacen. Las grandes empresas miembros, por ejemplo, son 2,5 veces más propensas a respaldar políticas climáticas basadas en la ciencia. También están mejorando su competitividad, reduciendo costes, minimizando riesgos en sus cadenas de suministro y generando ingresos vinculados a soluciones climáticas.
Otro dato destacado en el informe es que cada vez son más los actores procedentes de regiones que antes estaban infrarrepresentadas (como los paises del Sur), lo que amplía el alcance mundial de la campaña y refuerza su relevancia. El establecimiento de objetivos basados en la ciencia es cada vez más común, y las decisiones de inversión están empezando a alinearse, en algunos casos, con los objetivos climáticos a largo plazo. “Estos son signos de progreso genuino, y son importantes”, señalan.
Dentro de España, el coordinador de la iniciativa es Comunidad #PorElClima, impulsado por Ecodes. Esta organización señala que en 2024 de adhirieron a Race to Zero 60 nuevas organizaciones, muchas de ellas pymes. “También hemos reforzado el compromiso climático a través del cálculo y la compensación de casi 38.000 toneladas de CO₂. Y en un sector tan clave como el sanitario, hemos impulsado que uno de cada tres hospitales en España comience a medir su huella de carbono, un paso esencial para su descarbonización”, añaden.
Doble realidad
Este informe refleja también la otra cara del alcance del calentamiento global, identificando las áreas en en las que es urgente seguir avanzando. Las emisiones de alcance 3 (aquellas que se generan en la cadena de suministro de una empresa, pero fuera de sus operaciones directas), la alineación de las políticas, la financiación climática y el acceso justo siguen siendo retos estructurales.
Hasta la fecha, el 56% de las grandes empresas y el 47% de las instituciones financieras que informan a Race to Zero han reducido su huella de alcance 3. “Pero algunos miembros se enfrentan a un creciente escrutinio o a presiones políticas”, advierte el informe. “Otros están dispuestos a ir más allá pero carecen del apoyo para hacerlo. La forma en que se aborden estos obstáculos determinará el ritmo y la eficacia de la acción por el clima en los próximos años".
“Si los gobiernos quieren cumplir sus objetivos climáticos deben crear marcos políticos, financieros, y normativos que permitan que el trabajo de los agentes no estatales se amplíe y perdure. Estos actores no pueden lograr una economía justa y neta sin sistemas diseñados para apoyarlos”, señalan.
“Esta es una carrera que hay que correr a toda velocidad, pero la velocidad por sí sola no nos llevará hasta la meta. Lo que necesitamos ahora es ritmo con propósito, urgencia con alineación y la capacidad para llegar a la meta juntos y a tiempo”, concluyen.
