"El desarrollo de las energías renovables es uno de los pilares sobre el que asentar una economía que haga frente al cambio climático y que facilite un cambio en el modelo productivo de nuestro país". Así comienza el comunicado que ha difundido hace unas horas la Comisión de Energía del Colegio Oficial y de la Asociación de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM/AIIM).
En el comunicado hecho público hoy, los ingenieros industriales madrileños dicen, entre otras cosas, que, para continuar reduciendo costes y alcanzar la plena competitividad de las renovables sin necesidad de primas en un futuro próximo, "es necesario mantener todavía una política que incentive la inversión" (...), "evitar la incertidumbre regulatoria sobre las inversiones ya comprometidas" y no afectar a "las retribuciones de las instalaciones ya realizadas". Para futuras instalaciones –apuntan los ingenieros–, "siempre debería primar la renegociación de acuerdos mediante el diálogo".
A continuación, Energías Renovables reproduce, íntegramente, el comunicado.
La decidida política de apoyo de la administración al sector de generación eléctrica renovable mediante las tecnologías eólica, fotovoltaica y termosolar ha permitido que España se haya situado en los puestos de cabeza, a nivel mundial, en estas tecnologías. Este apoyo se ha realizado mediante un sistema de primas que ha atraído un gran volumen de inversión privada nacional y extranjera.
El objetivo de las políticas de apoyo impulsadas por la administración era atraer la inversión privada para estimular el crecimiento de las energías renovables (EERR), provocando con ello un efecto escala a través de la curva de la experiencia de las diferentes tecnologías, para conseguir que en los próximos años la generación de estas energías alcance su rentabilidad sin necesidad de requerir una retribución especial.
Esta retribución especial suponía una inversión de la sociedad española que, además del retorno a su inversión, tendría consecuencias positivas:
1. Apoyar el desarrollo y posicionamiento en el mercado mundial de un sector tecnológico competitivo, de alta tecnología y calidad, generador de empleo cualificado, manteniendo a España en su actual posición de liderazgo internacional, con importantes retornos a medio-largo plazo, con una actividad económica asociada y con una gran posibilidad exportadora de tecnología renovable (exportaciones españolas de 3.000 millones de euros en 2009, con unos activos totales en el extranjero superiores a los 29.000 millones);
2. Gracias a este impulso recibido, España se encuentra en el grupo de los cinco primeros países del mundo en potencia de generación eléctrica por renovables, junto con Estados Unidos, Alemania, China e India;
3. Protección del medio ambiente, minimizando las emisiones de gases de efecto invernadero, cumpliendo además con los compromisos internacionales adquiridos (Protocolo de Kioto y acuerdos con los objetivos 20/20/20 de la Unión Europea);
4. Disminuir el desequilibrio de la balanza comercial, recortando las importaciones de hidrocarburos, principalmente gas natural, para usos energéticos;
5. Disminuir la dependencia energética del exterior, actualmente del 85%, a efectos estratégicos, consumiendo generación autóctona con proyección de futuro.
La Comisión de Energía del COIIM/AIIM resalta la experiencia favorable obtenida en el desarrollo de la energía eólica en España, con el resultado de la creación de una industria propia, competitiva internacionalmente, y que ha alcanzado ya una situación muy cercana a la madurez comercial. Esta experiencia anima para el desarrollo de las demás energías renovables.
Para asegurar que la competencia y el desarrollo tecnológico hagan posible que continúe la reducción de costes y se alcance la plena competitividad de las renovables sin necesidad de primas en un futuro próximo, es necesario mantener todavía una política que incentive la inversión y favorezca aquellas tecnologías más eficientes, así como evitar la incertidumbre regulatoria sobre las inversiones ya comprometidas con unos costes mayores a los actuales.
Sin embargo este proceso se debe llevar a cabo de modo que vaya disminuyendo, hasta desaparecer, la parte del déficit de tarifa que se debe a las primas a las energías renovables, sin afectar a las retribuciones de las instalaciones ya realizadas. Para futuras instalaciones, siempre debería primar la renegociación de acuerdos mediante el diálogo.
Las energías renovables son hoy una creciente, y cada vez mas acreditada, fuente de abastecimiento de energía en el mundo que se acrecentará de forma muy importante en el futuro pudiendo disminuir progresivamente el peso de la demanda de las fósiles, siempre que su oferta consiga ser competitiva para la economía y la sociedad, sin olvidar la necesidad que tienen algunas de estas fuentes, por su condición de no gestionables e intermitentes, de ser apoyadas por generación ordinaria, en la medida que se garantice la estabilidad y la seguridad del sistema eléctrico, factor prioritario en las políticas energéticas de todos los gobiernos.
La destrucción de empleo
El desarrollo de las energías renovables es uno de los pilares sobre el que asentar un cambio en el modelo productivo de nuestro país, ya que se ha demostrado que su contribución al PIB nacional es importante -8.525,6 millones en 2.009, el 0,81% del PIB de España, según el Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España de la Asociación de Productores de Energías Renovables-. Este objetivo debe ser forzosamente compatible a corto y medio plazo con un precio competitivo de la electricidad al consumidor doméstico e industrial, y de reducción del déficit tarifario.
Las EERR tuvieron un fuerte crecimiento en 2008, para pasar a un crecimiento moderado en 2009, y negativo en 2010. En el año 2009 la solar fotovoltaica perdió 30.000 empleos que se compensaron en parte con el resto de renovables hasta situar la destrucción de empleo del conjunto del sector de EERR en más de 20.000 empleos, según los datos del informe citado anteriormente, lo que supuso volver a los niveles de 2007. Esta paralización se ha producido por la inestabilidad regulatoria de los últimos reales decretos, con bajadas muy significativas de tarifas, que pueden ser consideradas retroactivas.
Además hay que tener en cuenta que las modificaciones frecuentes del marco regulatorio, sobre todo si pueden ser consideradas retroactivas, generan inseguridad jurídica, aumentan el riesgo país y provocan que los inversores en general busquen otros destinos más seguros. Esta es una situación no deseable porque, para garantizar el crecimiento, la creación de empresas y el empleo, es necesaria la inversión.
Entre el papel relevante y los problemas resueltos deficientemente
Por otra parte, las energías renovables presentan ventajas adicionales de carácter técnico y económico en el caso de ser utilizadas en futuros modelos de generación distribuida con pequeñas y medianas instalaciones, ya que las EERR estarían llamadas a desempeñar un papel de relevancia en la dicha generación distribuida, en el caso de que se cumplan las ambiciosas expectativas actuales de desarrollo de esta tecnología, todavía hoy en fase de definición e implantación, especialmente teniendo en cuenta la inminente regulación del gobierno sobre instalaciones de pequeña potencia, que permitirá instalarlas asociadas a consumos, potenciando así el autoconsumo.
Para reforzar los objetivos planteados, debemos tener en cuenta que el sistema eléctrico español tiene además otros importantes problemas resueltos deficientemente que hacen que en algunos casos se contribuya artificialmente al aumento del déficit tarifario en el cálculo de los precios del mercado de la electricidad y de conformación de las tarifas de último recurso, así como en temas de política energética al prolongar el uso de tecnologías de generación contaminantes y poco eficientes.
La estabilidad, pilar fundamental
Con estas premisas, la Comisión de Energía del COIIM/AIIM considera que una política de apoyo a las energías renovables debe considerar como pilar fundamental la estabilidad regulatoria que favorezca los avances de las diferentes tecnologías y que permita consolidar el camino iniciado para la consecución de los objetivos inicialmente marcados, rentabilizando la inversión que la sociedad española ha realizado en la generación de energía de fuentes renovables, sin comprometer la rentabilidad de las inversiones ya realizadas y que logre que las inversiones futuras mantengan una rentabilidad razonable, que haga competitivo el precio de la electricidad al consumidor doméstico e industrial en comparación con el resto de la UE, contribuyendo a la necesaria reducción de la parte del déficit tarifario atribuible a las primas de las EERR.
Los ingenieros industriales de Madrid están firmemente comprometidos, cumpliendo con su deber ante la sociedad, a aportar su capacitación y conocimiento profesional, para la mejor utilización de las tecnologías energéticas existentes, siendo conscientes de que todas son necesarias ante un futuro que se vislumbra de gran exigencia. Defienden la incorporación de las energías renovables, reconocen su futuro y abogan por lograr aplicar las mejores soluciones técnicas que colmen las expectativas sociales y económicas, en un mundo globalizado con importantes condicionantes externos.
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www.coiim.es
