Según el proyecto, Nicaragua podrá exportar energía al resto de la región centroamericana a través del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), un proyecto en curso con una inversión de 400 millones de dólares (300 millones de euros).
Actualmente, el componente renovable de la matriz energética del país es del 30%, un 5% más que hace tres años.
El plan del gobierno prevé que para 2017 habrá esos 597,7 MW de capacidad nominal hidroeléctrica se dividirán en cinco proyectos hidroeléctricos menores de 30 MW (La Mora, 1,9 MW; El Sardinal, 1,2 MW; Pantasma, 12,5 MW; Larreynaga, 17 MW; y El Salto, 25 MW); y tres mayores de 30 MW (Tumarín, 220 MW; Brito, 250 MW; y Boboké, 70 MW).
En tanto, los proyectos eólicos, que sumarán 100 MW, serán Amayo Fase II (23 MW); Eolo Nicaragua (37 MW); y La Fe de la empresa Blue Power (40 MW).
Los cuatro proyectos geotérmicos, para un total de 100 MW serán El Hoyo–Monte Galán (20 MW); Managua–Chiltepe (20 MW); volcán Casita–San Cristóbal (30 MW); y volcán Telica–El Ñajo (30 MW).
