"Es importante poner en valor, decirle a los ciudadanos, que apostar por las energías renovables también desde el punto de vista personal, en sus hogares, en sus comunidades de vecinos, sale a cuenta. Sale a cuenta en los bolsillos de los ciudadanos, de la gente". Discurso contundente del presidente del Gobierno en su comparecencia tras el Consejo de Ministros extraordinario que ha concluido hace unos minutos.
Sánchez ha descrito en esa comparecencia los "ejes" de su plan: "el primero es una reducción drástica de la fiscalidad energética". En ese marco, ha avanzado que se bajarán los impuestos sobre la electricidad en un 60%. En concreto, el IVA de la electricidad pasará del 21 al 10%, se suspende el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (del 7%) y se reduce el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE) del 5% al tipo mínimo del 0,5%, fijado por la Unión Europea. Además, el Ejecutivo reduce también al 10% el IVA aplicable al gas natural, a los pellets y a la leña, y se congelará el precio máximo de venta del butano y del propano.
En materia fiscal, el Ejecutivo también ha decidido bajar el IVA al 10% de la gasolina y el gasoil, el mínimo que permite la Unión Europea. Según Sánchez, esto se va a traducir en una rebaja efectiva de hasta 30 céntimos de euro por litro en función del carburante.
El Gobierno recupera por otro lado la bonificación en un 80% de los peajes eléctricos para la gran industria. La reducción de los peajes eléctricos para la industria electrointensiva, de las "más expuestas al shock energético", supondrá un ahorro de unos 200 millones de euros, ha concretado Sánchez.
El presidente ha avanzado que esta medida permitirá a la industria elecrointensiva (siderúrgicas, químicas, cementeras, farmacéuticas) "preservar su competitividad, su actividad y miles de empleos en territorios muy importantes del país que dependen precisamente de estas industrias".
Sánchez ha advertido en todo caso que "se castigará con dureza" a las empresas beneficiarias de las ayudas que se aprovechen de esta crisis para su enriquecimiento, en tanto en cuanto son ayudas, ha recordado, "que pagan con sus impuestos los ciudadanos".
"Es un dinero -ha insistido- que pagan los ciudadanos con sus impuestos y debe volver íntegro a ellos. Por tanto, creo que un Gobierno y las autoridades competentes, lo que no podemos tolerar es que, por pura codicia, algunos intenten sacar tajada de esta guerra".
En el otro plato de la balanza, el presidente del Ejecutivo ha señalado las medidas de ayuda a familias vulnerables, como la prohibición de interrumpir suministros esenciales a estos hogares, la extensión hasta finales de este año de todos los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico, o el refuerzo de "forma sustantiva" del bono social térmico.
El jefe del Ejecutivo calcula que el paquete de medidas aprobado para afrontar el impacto económico de la guerra en Irán, que contempla 80 medidas y que movilizará 5.000 millones de euros, beneficiará directamente "a los 20 millones de hogares" que hay en España y a tres millones de empresas.
"Situaciones extraordinarias exigen de respuestas extraordinarias y es lo que contiene este plan integral de respuesta a la crisis de Oriente Medio", ha destacado el jefe del Ejecutivo ante los medios de comunicación tras la celebración de un Consejo de Ministros extraordinario, que se ha retrasado más de dos horas, debido a las exigencias de los ministros de Sumar en cuanto a incluir las medidas sobre la prórroga de los contratos de alquiler y el control a los márgenes empresariales.
Sánchez ha advertido de que el conflicto en Oriente Próximo está provocando las primeras réplicas de un terremoto económico de escala global, cuya primera manifestación ya ha llegado a los hogares cada vez que cogen el coche o se desplazan, y empiezan a sufrir el aumento de los precios de los combustibles.
"Nadie sabe cómo va a evolucionar esta situación, esta crisis. El conflicto no sabemos si va a durar días o va a durar meses o años. Pero sus efectos podrían contenerse o transformarse en una grave crisis en función de cuáles son sus efectos", ha señalado.
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno: "cuando el plan que hemos aprobado hoy entre en vigor en el día de mañana tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado, España se convertirá en el país con el mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea en respuesta a esta guerra ilegal que no avalamos. Un escudo para una guerra, insisto, que no avalamos. Sus medidas estarán vigentes el tiempo que sea necesario. Y, si las circunstancias lo requieren, lo exigen, porque la gravedad de la crisis se acentúa, desde luego las ampliaremos. No es un plan cerrado, sino que es un plan abierto, coherente con todo lo que hemos venido haciendo hasta ahora y que, por cierto, ha funcionado en términos coyunturales y estructurales, y que ha permitido recuperar e incluso superar, en tiempo récord, el crecimiento económico, la creación de empleo que teníamos antes de las crisis que hemos venido sufriendo (la pandemia, la guerra en Ucrania). Y, por tanto, si tenemos que seguir ampliándolas, lo haremos"
Sánchez ha reafirmado que España está mejor preparada para hacer frente a esta crisis, dado el fuerte crecimiento económico, el rigor fiscal y la apuesta decidida por un modelo energético completamente diferente, con las energías limpias siendo la vanguardia de esa transformación energética. "En lo que llevamos desde el año 2026, el gas ha marcado el precio de la electricidad en España sólo en un 15% del tiempo. Sólo en un 15% del tiempo el precio del gas ha marcado la evolución del precio de la electricidad en nuestro país", ha destacado el presidente del Gobierno.
