La Primera Conferencia Internacional sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles, que ha reunido a más de 60 países en la ciudad caribeña de Santa Marta (Colombia), ha contado este fin de semana con la presencia de ministros y jefes de delegación de África, Asia, el Caribe, América Latina y el Pacífico, incluidos representantes de los 18 países que participan en la Iniciativa del Tratado sobre Combustibles Fósiles. A Santa Marta también han acudido diez Estados observadores oficiales: Ghana, Jamaica, Kenia, Malaui, Maldivas, Nepal, Panamá, la República Dominicana y Santa Lucía. Ello supone -explican desde la Conferencia- el mayor número de observadores hasta la fecha "y pone de manifiesto el creciente impulso que está cobrando el Tratado sobre los Combustibles Fósiles".
La coalición de naciones presentes en Santa Marta, integrada por Estados de primera línea, pequeños Estados insulares en desarrollo, países menos adelantados, economías importadoras dependientes de los combustibles fósiles y productores de combustibles fósiles del Sur Global, ha debatido este fin de semana la coordinación de medidas en torno a cuatro prioridades.
• Reconocer la laguna existente en la gobernanza mundial y la necesidad de negociar un Tratado sobre los Combustibles Fósiles como recomendación concreta de la Conferencia de Santa Marta, y buscar un proceso de negociación formal posterior para elaborar un tratado vinculante;
• impulsar mecanismos concretos de cooperación y financiación internacionales, lo que incluye seguir desarrollando propuestas para un Club de Importadores y Exportadores, un Fondo Mundial para la Transición Justa y un Mecanismo de Resolución de la Deuda, con el fin de eliminar los obstáculos que impiden una eliminación gradual equitativa;
• "acogemos con satisfacción -declaran las naciones de la Conferencia- la iniciativa de Tuvalu, en su calidad de presidente de la Segunda Conferencia para una Transición Justa hacia la Eliminación de los Combustibles Fósiles, que se celebrará en la región del Pacífico en el plazo de un año";
• afirmar que cualquier instrumento negociado debe basarse en la equidad, la responsabilidad histórica, los derechos humanos y la participación plena y autónoma de los pueblos indígenas, de conformidad con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Irene Torres, ministra de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de la República de Colombia y anfitriona de la Reunión Ministerial: "es un honor para Colombia acoger este momento histórico, en el que una coalición de países dispuestos a actuar deja claro que la transición para abandonar los combustibles fósiles es más urgente que nunca, y que los países del Sur Global no deben pagar el precio de una crisis que no han provocado. Por eso nos enorgullece unirnos a naciones de todo el mundo en la búsqueda de negociar un tratado que se base en la equidad, que cree mecanismos para la tan necesaria financiación de la transición y que otorgue a cada país el margen fiscal que necesita para diversificar su economía e impulsar su futuro. Santa Marta es el comienzo de un proceso continuo, uno que comenzó aquí, a orillas del Caribe, y que ahora avanzará en las islas del Pacífico"
Maina Vakafua Talia, ministra del Interior, Medio Ambiente y Cambio Climático de Tuvalu: "Tuvalu no está esperando a que el resto del mundo actúe, estamos liderando el camino. La ciencia es clara, el tribunal más alto del mundo se ha pronunciado y el argumento moral es irrefutable: debemos trazar un camino que nos aleje de la producción de combustibles fósiles. Esta conferencia histórica debe enviar una señal inequívoca: la era de la expansión de los combustibles fósiles ha terminado, y los Estados dispuestos a actuar deben negociar un tratado vinculante para hacerlo realidad. Estamos orgullosos de ofrecer Tuvalu como sede de la Segunda Conferencia para la Transición Justa hacia el Abandono de los Combustibles Fósiles, porque para nosotros esto no es una posición negociadora, es una cuestión de supervivencia"
Las naciones de Santa Marta consideran -explican desde la Conferencia- que los marcos multilaterales existentes, aunque "esenciales", han resultado "insuficientes para impulsar el ritmo y la magnitud de la eliminación gradual de los combustibles fósiles que se requiere para mantenerse dentro del límite de 1,5 °C de aumento de la temperatura".
La reciente opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, en la que se determinó que la producción, el consumo, las licencias de exploración y las subvenciones relacionadas con los combustibles fósiles pueden constituir actos ilícitos internacionales, ha sido citado como "un motivo adicional para establecer un marco de gobernanza explícito centrado en la oferta".
Ralph Regenvanu, ministro de Cambio Climático y Medio Ambiente de la República de Vanuatu: "desde la Corte Internacional de Justicia hasta la Asamblea General de las Naciones Unidas, Vanuatu ha defendido la obligación legal de eliminar gradualmente la producción de combustibles fósiles, y estamos aquí, en Santa Marta, para continuar esa labor con una coalición de países comprometidos a liderar el cambio. El mundo está pendiente de esta conferencia, y no nos iremos sin haber logrado avances. Durante demasiado tiempo hemos debatido si mencionar los combustibles fósiles en las negociaciones sobre el clima; aquí podemos finalmente ir más allá de una conversación sobre el 'si' para pasar al 'cómo'. Un Tratado sobre Combustibles Fósiles nos proporciona un marco vinculante para convertir nuestras obligaciones legales compartidas en acciones reales: moratorias sobre la expansión, plazos equitativos para la eliminación gradual, mecanismos de financiación y la eliminación de las barreras legales que atrapan a los países en la dependencia de los combustibles fósiles"
Historia de Santa Marta
La idea de la conferencia de Santa Marta surgió de las conversaciones mantenidas entre el creciente grupo de países que participan en la Iniciativa del Tratado sobre Combustibles Fósiles. En una reunión ministerial celebrada en diciembre de 2024, estos países acordaron "poner en marcha una serie de conferencias específicas" para superar el estancamiento político al que se ha enfrentado durante décadas la transición para abandonar los combustibles fósiles en el marco de las negociaciones climáticas universales basadas en el consenso. En junio de 2025, Colombia, el mayor productor de combustibles fósiles del bloque, se ofreció a acoger la primera de ellas. Este modelo cuenta con un historial probado, similar a procesos como la Convención de Ottawa, donde las conferencias específicas han unido a los Estados dispuestos y han superado los bloqueos para allanar el camino hacia acuerdos vinculantes.
Un año después, el grupo se ha consolidado en torno a una visión común para la conferencia y ha acordado posiciones conjuntas y los próximos pasos para impulsar un proceso continuo, paralelo y complementario a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, lo que incluye la búsqueda de negociaciones para un tratado internacional vinculante sobre los combustibles fósiles. El grupo de Santa Marta también ha debatido las obligaciones específicas que podría incluir un futuro tratado, entre ellas propuestas sobre mecanismos de financiación, reforma de la deuda, disposiciones en materia de equidad y la gestión de los riesgos jurídicos de los mecanismos de solución de controversias entre inversores y Estados (ISDS).
Esther Wang'ombe, directora de Energías Renovables del Departamento Estatal de Energía del Ministerio de Energía de Kenia: "Kenia ha demostrado que una transición rápida y ambiciosa hacia las energías renovables no solo es posible, sino que resulta económicamente ventajosa. Kenia es líder en la promoción de las energías renovables. Hemos construido una de las redes eléctricas más limpias del continente y estamos orgullosos de ello. Sin embargo, nuestro sector del transporte sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles. Reconocemos que, sin el marco de gobernanza internacional adecuado, las presiones para ampliar la producción de combustibles fósiles —impulsadas por la deuda, la inseguridad energética y una financiación inadecuada— socavarán los avances que países como el nuestro han logrado. Por eso Kenia se toma muy en serio el debate que se está produciendo aquí sobre el aumento de la cooperación internacional en materia de combustibles fósiles. Una coalición poderosa de países, que trabajen juntos, basada en la equidad y respaldada por una financiación real, podría hacer posible la transición justa a la escala que exige nuestro clima"
Steven Victor, ministro de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la República de Palau: "durante treinta años, los marcos que hemos creado no han sido suficientes para detener esta crisis y hacer frente a la expansión de los combustibles fósiles. El mercado no nos salvará. Los compromisos voluntarios no nos salvarán. Por eso estamos aquí, en Santa Marta: no para sustituir lo que ya existe, sino para construir algo complementario. Todas las economías han sido moldeadas por los combustibles fósiles. La nuestra incluida. No somos ingenuos respecto a la complejidad de esta transición. Pero la complejidad no es una excusa para la inacción, y la ausencia de un marco de gobernanza específico no es un accidente: es una elección que se ha tomado, una y otra vez. La propuesta de un Tratado sobre Combustibles Fósiles cambia ese cálculo. Puede crear la arquitectura jurídica necesaria para exigir responsabilidades a los principales responsables de esta crisis, establecer plazos basados en la equidad y la ciencia, y garantizar que los procesos complementarios se refuercen mutuamente"
Juan Carlos Monterrey, representante especial para el cambio climático del Ministerio de Medio Ambiente de Panamá: "Santa Marta es el punto de inflexión para el mundo. La era de los combustibles fósiles debe llegar a su fin, y debe hacerlo mediante un tratado internacional que garantice una eliminación gradual justa, ordenada e irreversible, capaz de impulsar nuestras economías hacia un futuro verde y próspero, basado en millones de nuevos empleos dignos y preparados para el futuro. Lo que no logramos en las negociaciones climáticas de la ONU debe construirse ahora aquí. Santa Marta es donde comienza este viaje"
Chipiliro Mpinganjira, diputado y viceministro de Recursos Naturales y Cambio Climático de Malaui: "la población de Malaui se enfrenta a inundaciones, sequías e inseguridad alimentaria provocadas por la crisis climática y la expansión mundial de los combustibles fósiles. Estamos aquí, en Santa Marta, porque creemos que la comunidad internacional debe actuar mejor. La creación de nuevos marcos de cooperación internacional y mecanismos para ampliar la financiación de la transición supondría un cambio transformador para países como el nuestro, ya que nos daría el margen fiscal necesario para invertir en energía limpia y en un desarrollo resiliente sin sacrificar la supervivencia económica. Malawi está explorando activamente cómo podría ser la participación en un proceso de este tipo, e instamos a esta conferencia a que abra esa puerta"
Cedric Dzelu, director técnico de la Oficina del Ministro de Cambio Climático y Sostenibilidad de Ghana: "Ghana tiene un gran interés en este debate. Estamos impulsando un movimiento nacional para adherirnos al Tratado sobre Combustibles Fósiles. A principios de este año organizamos una reunión nacional en la que convocamos a todas las partes interesadas del país para debatir la propuesta de un Tratado sobre Combustibles Fósiles. Me complace informarles de que el impulso es positivo y de que casi todos los sectores de nuestra economía, nuestro país, nuestro ministerio y nuestros departamentos apoyan nuestra adhesión a la Iniciativa del Tratado. He venido para asegurarles que, sin duda, muy pronto Ghana será un participante destacado del Tratado sobre Combustibles Fósiles, y también esperamos convertirnos en un importante impulsor africano, comenzando por África Occidental, sumando a los países de África Occidental y extendiéndonos luego por toda África. El proceso de adhesión al Tratado deberá seguir los procedimientos nacionales pertinentes, lo que incluye su presentación al Consejo de Ministros para su consideración y aprobación, seguida de la revisión y aprobación parlamentarias. El ministro está profundamente comprometido con el avance de este proceso y con garantizar que Ghana avance con paso firme hacia su conversión en una nación participante"
Imran Williams, director de Finanzas de Santa Lucía: "una de las cuestiones importantes que nos gustaría comprender es cómo se llevará a cabo el seguimiento de la eliminación gradual y qué mecanismo se utilizará para garantizar que dicha eliminación se está produciendo realmente. En lo que respecta a las emisiones de gases de efecto invernadero, contamos con un seguimiento adecuado de los avances año tras año. Se necesita algo similar para la eliminación gradual de los combustibles fósiles, a fin de hacer un seguimiento de los avances y de las estrategias y actividades que los países están llevando a cabo para apoyar el proceso. Sin esto, corremos el riesgo de que algunas naciones se comprometan a una eliminación gradual sin ninguna prueba concreta de ese compromiso"
Los ministros -informa la Conferencia- han destacado en Santa Marta la grave vulnerabilidad de muchos países y comunidades —entre ellos los pequeños Estados insulares en desarrollo, los países menos adelantados, los pueblos indígenas y otras comunidades especialmente afectadas— que se enfrentan a "graves vulnerabilidades" y a "efectos climáticos existenciales" a pesar de ser los que menos han contribuido a la crisis.
El grupo ministerial también ha instado a la Conferencia a rechazar las soluciones falsas —entre ellas, la captura y el almacenamiento de carbono, la compensación de emisiones y la geoingeniería— que justificarían la prolongación de la producción de combustibles fósiles.
Santa Marta ha reconocido por otro lado la necesidad de garantizar una participación significativa de la sociedad civil, "con sólidas medidas de protección contra los conflictos de intereses", medidas protectoras que deben impedir la injerencia de la industria de los combustibles fósiles en futuros procesos, conferencias y negociaciones.
Por otro lado -informan los organizadores-, miles de personas han participado en más de 140 actos celebrados en más de 30 países antes de la Conferencia, exigiendo la eliminación gradual de los combustibles fósiles y que los países respalden el tratado sobre combustibles fósiles propuesto en Santa Marta.
Desde Port Vila (Vanuatu) hasta Seattle (Estados Unidos), pasando por Kampala (Uganda), Abuja (Nigeria), Freetown (Ghana), Adís Abeba (Etiopía), Delhi (India), Daca (Bangladesh), Oslo (Noruega) y 40 ciudades alemanas, la gente ha organizado asambleas y mesas redondas locales, marchas y acciones callejeras, etcétera.
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