La transición energética ha entrado en una nueva fase. Si durante años el debate se centró en demostrar que las energías renovables podían competir con los combustibles fósiles, ahora el reto pasa por responder a una pregunta mucho más ambiciosa: ¿es posible garantizar un suministro eléctrico las 24 horas del día únicamente con energías limpias? La respuesta, según los expertos reunidos en The smarter E Europe 2026, es afirmativa.
El hilo conductor de esta edición fue la integración de soluciones. Más allá del crecimiento de la energía solar, la feria puso el foco en cómo la combinación de almacenamiento con baterías, hidrógeno, electromovilidad, redes inteligentes, digitalización y gestión flexible de la demanda permitirá garantizar un suministro eléctrico continuo, estable y competitivo.
Renovables 24/7
La exposición especial Renewables 24/7, organizada dentro de The smarter E Europe por Solar Promotion y Freiburg Wirtschaft Touristik und Messe, ejemplificó esta visión mostrando cómo interactúan todas estas tecnologías para hacer posible un sistema energético descarbonizado durante las 24 horas del día.
El contexto del mercado respalda ese optimismo, ya que según el informe Global Market Outlook for Solar Power 2026-2030 de SolarPower Europe, en 2025 se instalaron 664 GW de nueva capacidad fotovoltaica, elevando la potencia solar mundial por encima de los 3 TW por primera vez. Ese mismo año, la energía solar superó a la eólica en generación eléctrica global y se convirtió en la tecnología que más impulsó el crecimiento energético mundial.
Europa mantiene igualmente una evolución positiva. La Unión Europea incorporó alrededor de 67 GW de nueva potencia solar durante 2025 y, en junio de ese año, la fotovoltaica llegó a cubrir el 22 % de toda la demanda eléctrica comunitaria, consolidándose como uno de los pilares del sistema eléctrico europeo.
El almacenamiento fue otro de los grandes protagonistas de la feria. El estudio European Battery Market Outlook 2026-2030 refleja que Europa añadió 36 GWh de capacidad en 2025, un 48 % más que el año anterior, superando por primera vez los 100 GWh instalados. Además, los grandes sistemas de almacenamiento representaron más de la mitad de las nuevas instalaciones, impulsados por una caída cercana al 85 % en el coste de las baterías de ion-litio desde 2010.
"Estamos entrando en la era de las baterías", afirmó Markus Elsässer, CEO de Solar Promotion, durante el encuentro. Las previsiones apuntan a que el mercado europeo alcanzará 138 GWh de nuevas instalaciones anuales en 2030, casi cuatro veces más que en 2025.
Uno de los mensajes más repetidos durante The smarter E Europe fue que el reto ya no consiste únicamente en generar más electricidad renovable, sino en integrarla de forma eficiente. La flexibilidad del sistema, la gestión inteligente de la demanda, la carga bidireccional de los vehículos eléctricos, el almacenamiento estacional mediante hidrógeno y la digitalización aparecen como piezas imprescindibles para mantener el equilibrio de la red en un sistema dominado por tecnologías variables.
En este sentido, la exposición Renewables 24/7 recurrió a un estudio del Instituto Fraunhofer ISE para desmontar algunos de los argumentos más habituales contra un sistema eléctrico completamente renovable. Según sus conclusiones, incluso en una economía industrializada como la alemana es posible alcanzar un suministro limpio y competitivo, mientras que los periodos simultáneos sin viento ni sol apenas representan alrededor del 1 % del año y pueden gestionarse mediante almacenamiento, centrales flexibles y una mayor coordinación entre sectores.
Como conclusión, los organizadores de The smarter E Europe 2026 sostienen que el principal desafío de la transición energética ya no reside en la disponibilidad de tecnología, sino en la velocidad con la que pueda implantarse. La combinación de generación renovable, almacenamiento, electrificación, digitalización y flexibilidad ha demostrado, a su juicio, que puede garantizar un suministro eléctrico fiable y competitivo incluso en sistemas altamente industrializados.
El siguiente paso pasa por eliminar las barreras regulatorias, acelerar la expansión de las redes, impulsar los mercados de flexibilidad y crear un marco de inversión estable que permita desplegar estas soluciones a gran escala. En definitiva, el sector considera que la transición hacia un suministro renovable las 24 horas del día ha dejado de ser una cuestión tecnológica para convertirse, sobre todo, en un reto político y de planificación energética.
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