La COP 14, a la que se espera acudan nueve mil personas procedentes de todo el mundo (Energías Renovables también estará allí), analizará la situación actual en materia de cambio climático y se espera siente las bases del documento definitivo sobre el clima, que se firmará el año próximo y que será el punto y seguido, según WWF/Adena, a los límites establecidos en Kioto.
Se espera que, durante estos días, los países desarrollados se comprometan a reducir sus emisiones entre un 25 y un 40% para 2020 respecto de los niveles de 1990. Esto sería imprescindible, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU, para no superar el umbral de aumento de temperatura de 2ºC respecto a las temperaturas preindustriales, lo cual podría traducirse –aseguran los científicos del IPCC– en cambios climáticos globales de consecuencias imprevisibles.
Más aún: según Kim Carstensen, líder de la Iniciativa Global sobre el Clima de la organización conservacionista WWF, “los últimos datos científicos muestran que estamos presenciando consecuencias devastadoras del calentamiento global mucho antes de lo esperado”. Ningún político responsable, añade el dirigente de Iniciativa, "puede permitirse el lujo de perder un segundo más retrasando las medidas necesarias para hacer frente a estos avisos urgentes de la naturaleza”.
Incluso un calentamiento de menos de 2ºC podría ser catastrófico
Según WWF, los recientes estudios científicos sugieren que, incluso un incremento de la temperatura de menos de 2ºC podría ser "suficientemente significativo" como para provocar la pérdida de la capa de hielo en el mar Ártico y en Groenlandia; como resultado de esto, el nivel general del mar se incrementaría en varios metros amenazando a decenas de millones de personas en todo el mundo.
Para reconducir la situación y que no se sobrepasen los 2ºC de aumento de temperatura, WWF pide a los gobiernos que en Poznan consensúen un punto de partida común, de manera que en Copenhague se llegue a un acuerdo "legalmente vinculante" que reconozca la necesidad de asegurar que las emisiones globales empiecen a disminuir en 2015-17 y determine una visión a largo plazo que permita mantenernos por debajo de los 2ºC de aumento.
Así, los ecologistas solicitan de los gobiernos que lleven a cabo una "acción cooperativa que refleje ambición, urgencia y equidad"; que asuman que los países industrializados "proporcionarán la tecnología y la financiación a los países en vías de desarrollo, para llevar a cabo las medidas de mitigación y adaptación necesarias" y que demuestren su compromiso en la lucha contra el cambio climático "buscando soluciones que sirvan también para salir de la actual crisis económica (no utilizando esta como excusa para no actuar)".
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