El pasado viernes 20 de marzo se celebró en Brasil la segunda subasta de reserva de capacidad (LRCAP) para 2026, en la que se adjudicaron 501,3 MW repartidas en cuatro centrales de diésel y combustible, que tienen fecha de inicio de suministro en 2026 y 2027, y en dos centrales de biodiesel, que se pondrán en marcha en 2030. Esta subasta completa la licitación del miércoles 18 de marzo, que adjudicó 19 GW de energía, y que según el ministro brasileño Alexandre Silveira, "la energía adjudicada en estos dos días de subasta aporta más tranquilidad energética a los brasileños. Este es nuestro trabajo para garantizar que la electricidad llegue con mayor seguridad a los hogares de todo Brasil".
Algunos expertos han evaluado estas subastas señalando que la primera subasta adjudicó casi toda la energía necesaria para satisfacer la rampa de generación requerida por la variabilidad diurna de las energías renovables. Por ejemplo, João Carlos de Mello, presidente de Thymos, explicaba: "Inicialmente vimos una demanda de 23 GW [de energía por adjudicar en la LRCAP de 2026], que podría llegar a 30 GW con la conexión de grandes cargas relacionadas con centros de datos, hidrógeno verde y electrificación". Con la subasta del pasado 20 de marzo, las dos licitaciones han adjudicado un total de 19,5 GW, lo que deja una demanda residual de aproximadamente 3 GW para la LRCAP que involucra sistemas de almacenamiento de energía por baterías, cuyas reglas se publicarán previsiblemente en abril.
Además, en un comunicado publicado el miércoles tras la primera LRCAP de 2026, la Asociación Brasileña de Soluciones de Almacenamiento de Energía (Absae) afirmaba que, considerando el costo de las nuevas centrales térmicas adjudicadas, la sustitución por sistemas de almacenamiento de energía por baterías (BESS) podría ahorrar casi 1500 millones de reales (aproximadamente 300 millones de dólares) anuales por cada GW de energía. Según la asociación, en condiciones contractuales equivalentes, los BESS pueden proporcionar energía, flexibilidad y control con un costo fijo hasta un 44% inferior al precio promedio de la subasta. "Los BESS y las centrales térmicas o hidroeléctricas son soluciones diferentes para la escasez de energía, cada una con sus características. Sin embargo, cuando observamos la situación de Brasil, incluyendo las altas tasas de recorte, el riesgo de control en los valles de carga, las pronunciadas rampas diurnas y el riesgo de escasez concentrado en unas pocas horas durante los picos nocturnos, vemos un caso claro para la aplicación de sistemas de almacenamiento de energía", señala el texto publicado por la asociación.
