Hoy ha comenzado en Bonn, la antigua capital de la República Federal Alemana, la reunión preparatoria de la Cumbre del Clima de diciembre que tendrá lugar en París. Los países asistentes negociarán hasta el próximo viernes el nuevo texto abreviado que servirá de base para las negociaciones de París.
Greenpeace considera que el texto sobre el que trabajan los representantes de los países es todavía muy débil y que deben acordar un mecanismo claro que les comprometa a aumentar la ambición en sus promesas climáticas para el acuerdo de París.
“Mientras se negocia sobre la política climática, un nuevo tifón azota Filipinas, por tercera vez en menos de dos años. Si no queremos que los impactos del cambio climático sean cada vez más virulentos, todos los países tienen que colaborar y presentarse en la negociaciones y ser ambiciosos para asegurar que las emisiones se reduzcan a cero en el año 2050”, afirma Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace, desplazada a Bonn.
Greenpeace recuerda que durante este año ya se han acordado una serie de objetivos ambiciosos con una visión a largo plazo como las declaraciones del G7 el pasado junio; la declaración de Brasil-Alemania en agosto o la de la ONU del pasado septiembre, por lo que confía en que los países pueden y deben mantener ahora en Bonn su nivel de ambición para que el texto que salga de aquí siente las bases para poner fin a la etapa de los combustibles fósiles y dar el salto a un sistema energético 100% renovable, no más tarde del año 2050.
Además, según la organización ecologista, todos los países deberían presentar sus acciones climáticas mejoradas cada cinco años a partir de 2020.
