Cox, que se define como "utility global verticalmente integrada de agua y energía", con actividades centradas en los ámbitos del agua (desalinización, tratamiento, reutilización) y de la energía (generación, transmisión, renovables), ha dado luz verde a la adquisición del 100% del capital social de Iberdrola México, una operación que refuerza su posición como empresa de agua y energía, y consolida su liderazgo en uno de sus mercados más estratégicos.
Con la adquisición, Cox —presente en México desde hace más de una década— incorporará 15 centrales con una potencia total de 2,6 gigavatios (GW): 1.368 megavatios (MW) de plantas de ciclo combinado y cogeneración, y 1.232 MW procedentes de activos eólicos y fotovoltaicos.
Además, la compañía sumará la actividad comercial de Iberdrola México, la mayor suministradora de usuarios calificados del país, con una cuota del 25% del mercado y más de 20 teravatios hora (TWh) suministrados. También integrará una cartera de proyectos de generación de más de 12 GW en distintas fases de desarrollo.
El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, ha calidicado la compra como "un paso decisivo" en la estrategia global de la empresa. "Refuerza nuestra presencia en un mercado clave, anticipa nuestros objetivos estratégicos y consolida a Cox como un actor relevante a nivel mundial en los sectores del agua y la energía", afirma.
La operación refuerza la presencia de Cox en el mercado energético mexicano, considerado estratégico para la firma y enmarcado en el nuevo contexto regulatorio del Plan México, que busca ofrecer mayor seguridad jurídica a la inversión extranjera.
