Cox ha completado con éxito su primera emisión de bonos en el mercado estadounidense por un importe de 2.000 millones de dólares, lo que supone la entrada de Cox en el mercado de deuda estadounidense en formato 144A/Reg S, uno de los más selectivos y exigentes a nivel global, donde el acceso está reservado a emisores con escala, credibilidad y capacidad de ejecución contrastada. Dada la gran demanda recibida, Cox ha incrementado el tamaño de la emisión de los 1.500 millones de dólares iniciales hasta los 2.000 millones; con bonos con vencimientos a 5 y a 10 años y con cupones de 7,125% y 7,75%, respectivamente. La emisión en su tamaño inicial ha tenido una sobresuscripción por encima de cinco veces, con la participación de más de 200 inversores institucionales de primer nivel, principalmente americanos y long only. Tras la asignación de órdenes, quedan aproximadamente 6.000 millones de dólares de demanda pendientes de satisfacer, lo que demuestra el sólido soporte de la comunidad inversora americana.
Con esta emisión, Cox refinancia aproximadamente dos tercios del crédito puente de 2.650 millones de dólares utilizado para la adquisición de Iberdrola México. El tercio restante se encuentra ya totalmente asegurado y garantizado mediante un préstamo a largo plazo (Term Loan), en el que ya participan las siete entidades financieras que lideraron la financiación inicial, con un vencimiento aproximado de cinco años. De este modo, apenas dos semanas después del cierre de la adquisición de Iberdrola México (24 de abril de 2026), la compañía habrá sustituido íntegramente una financiación puente de corto plazo por una estructura de deuda a entre 5 y 10 años, plenamente alineada con la generación de caja y la capacidad de desapalancamiento del negocio.
Cox México
La adquisición de Iberdrola México ha sido reconocida por el mercado como una oportunidad singular para Cox, al incorporar una de las plataformas energéticas más completas y mejor posicionadas del país. Se trata de la única utility verticalmente integrada en México, que combina una plataforma de generación de primer nivel —con 3,9 GW diversificados tecnológica y regionalmente y una vida media de los activos superior a 27 años— con el principal suministrador cualificado del país, con más del 25% de cuota de mercado, permitiendo una integración real entre generación y suministro. Este modelo integrado permite optimizar los márgenes en el negocio de generación y suministro, eliminando los riesgos inherentes al mercado. Es único en México y supone una diferencia competitiva frente al resto de participantes, presentando además altas barreras de entrada, tanto en el negocio de generación como en el de suministro.
La plataforma de suministro cuenta además con una base comercial de más de 500 clientes, mayoritariamente con grado de inversión (investment grade), con tasas de renovación superiores al 99%, niveles de morosidad inferiores al 0,2% y contratos con una vida media superior a 7 años, lo que se traduce en una elevada visibilidad de ingresos. Todo ello en el contexto de un mercado eléctrico mexicano con fundamentos especialmente sólidos, caracterizado por una demanda creciente —con previsión de duplicarse hacia 2039— y una situación de oferta estructuralmente limitada. Este posicionamiento, junto con un equipo operador y gestor altamente experimentado y una política financiera estricta, permite a Cox contar con una plataforma con generación de caja estable y predecible, capaz de sostener de forma orgánica su proceso de desapalancamiento y de capturar nuevas oportunidades de crecimiento.
