Según aseguró el director de la investigación en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) Unidad Guadalajara, Arturo Sánchez Carmona, el llamado proyecto Nerixis podría "producir biocombustibles (bioetanol, hidrógeno o biogás) a escala laboratorio y a partir de casi cualquier residuo agroindustrial es técnicamente viable".
"El reto -agrega- es hacerlo en condiciones sustentables, tanto desde el punto de vista financiero como ambiental a una escala industrial”.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su segunda etapa, concretamente en el diseño conceptual de la biorefinería para una escala, según se informa en el sitio oficial, "de 10² ton/día BS que contempla la co-producción de bioetanol, biogás y biohidrógeno como biocombustibles, así como el aprovechamiento de la lignina residual".
La tercera etapa, ya para escala de producción masiva, está prevista para ser desarrollada a partir del próximo año.
Nerixis es un proyecto multidisciplinario e interinstitucional que se inició en la mencionada Cinvestav en 2008, y del que participan el Laboratorio de Biología Molecular del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, el Departamento de Ciencias de la Vida de la Universidad de Guanajuato, la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad de Guanajuato, el Centro de Investigación y Asistencia Técnica de Estado de Jalisco, la Unidad Saltillo del Cinvestav y la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo.
