El Pabellón Africano de la Cumbre de Marrakech (coloquialmente conocida por CoP 22) acogió ayer un evento sobre la promoción de la energía solar en África. El acto sirvió -informan desde el centro de prensa de la CoP 22- para repasar "los esfuerzos del Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional para recaudar 16.000 millones de dólares (M$) para proyectos de energía solar, hidroeléctrica y geotérmica en todo el continente africano". Los participantes en el acto destacaron, entre otras cosas, las virtudes solares del África subsahariana, que registra "las tasas de irradiación más altas del mundo". A pesar de ello, la energía solar sólo representa aproximadamente el 0,5% del mix energético de los países subsaharianos.
Pues bien -informa el centro de prensa de la CoP-, según Charles Cormier, gerente de Prácticas de Energía y Extractivos del BM, la cuestión no es la construcción de infraestructuras, sino el financiamiento de instalaciones de generación y almacenamiento de energía solar. Cormier recordó ayer que, en la CoP 21 de París, el BM lanzó el Plan de Negocios para el Clima de África, donde el capítulo de energía se marca como objetivo la puesta en marcha de un gigavatio (1 GW) de potencia solar para 2023 y proporcionar fuentes de energía fiables y modernas a 5 millones de personas "fuera de la red". Como parte del plan, el Grupo Banco Mundial -apuntó ayer Cormier en Marrakech- tiene previsto recaudar 16.000 M$ en 2018 para proyectos solares, hidroeléctricos y geotérmicos en el continente "y está en camino de movilizar" 1.800 M$ en junio de 2017 para proyectos solares en red en, entre otros países, Etiopía, Senegal y Zambia.
El plan de abril
El Grupo Banco Mundial anunció el pasado mes de abril planes para ayudar a los países en desarrollo a poner en marcha 30 gigavatios de potencia en instalaciones de aprovechamiento de las energías renovables. El Banco Mundial (BM) calcula que esos 30 gigas son suficientes como "para suministrar electricidad a 150 millones de hogares". Esa es una de las metas que se ha fijado el Grupo Banco Mundial en su nuevo Plan de Acción para el Clima, aprobado entonces (el pasado mes de abril), y cuyos fines son -informa el BM- "acelerar los esfuerzos para hacer frente al cambio climático en el próximo quinquenio, y ayudar a los países en desarrollo a cumplir con los planes nacionales para el clima que presentaron en la CoP 21 de París", o sea, en la 21ª sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (coloquialmente conocida como CoP 21), que tuvo lugar en París en diciembre de 2015 y de la que salió el Acuerdo de París que ahora está siendo desarrollado en la CoP 22 (Marrakech).
El Acuerdo de París, lanzado mundialmente en la capital francesa en diciembre de 2015, fue firmado oficialmente en el mes de abril de 2016 en Nueva York. Como parte del que se ha venido a denominar Proceso de París, 140 países que trabajan con el Grupo Banco Mundial han ido presentando planes nacionales para el clima, denominados contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN). Según el presidente del Grupo Banco Mundial, el surcoreano Jim Yong Kim, "después del Acuerdo de París, estamos avanzando con premura para ayudar a los países a realizar transiciones históricas con el objeto de aumentar las fuentes de energía renovable, reducir las fuentes de energía con alto nivel de emisiones de carbono, desarrollar sistemas de transporte verde, y construir ciudades sostenibles y habitables para poblaciones urbanas en constante aumento. Los países en desarrollo -asegura Yong Kim- quieren nuestra ayuda para implementar sus planes nacionales para el clima, y haremos todo lo posible por brindársela".
Según el Grupo Banco Mundial, su Plan de Acción se centra en ayudar a los países a configurar las políticas nacionales y movilizar inversiones del sector privado. IFC, entidad que forma parte del Grupo Banco Mundial, se propone "ampliar sus inversiones en el clima del nivel actual de 2.200 millones de dólares estadounidenses (2.200 M$) anuales al nivel meta de 3.500 M$ al año, y ser líder en la movilización de otros 13.000 M$ anuales en financiamiento del sector privado antes de fines de 2020". Además de otorgar su propio financiamiento, el BM también quiere movilizar 25.000 M$ "en financiamiento en condiciones de mercado para financiar inversiones en energía limpia en el próximo quinquenio". El Grupo BM ha anunciado así mismo que "seguirá intensificando su labor de ayuda a los países para fijar un precio a la contaminación por el carbono, con el objeto de crear incentivos para que los encargados de tomar las decisiones en los sectores público y privado adopten las que sean acertadas en relación con el clima".
El Grupo Banco Mundial admite
El Plan de Acción del Grupo "admite que el cambio climático constituye una amenaza para los esfuerzos por poner fin a la pobreza". Así, y como parte de su respuesta, su Plan de Acción quiere "procurar sistemas de alerta temprana a 100 millones de personas de 15 países en desarrollo" y ayudar a otros 50 millones de personas pobres, a más tardar en 2020, promoviendo "redes de protección social que puedan prestar rápidamente apoyo a los afectados por un desastre o una crisis económica". Al mismo tiempo, el Grupo asegura que "pondrá a prueba un nuevo planteamiento en 15 ciudades para aumentar la resiliencia urbana mediante la integración de la infraestructura, la planificación del uso de la tierra y la gestión de riesgos de desastres". Según el director superior del Área de Soluciones Transversales en materia de Cambio Climático del Grupo, John Roome, "si no tomamos medidas, el cambio climático amenaza con sumir en la pobreza a otros 100 millones de personas en los próximos 15 años".
Transporte y edificación
El Plan de Acción -informa el BM- también presenta planes "para cuadruplicar el financiamiento en un quinquenio a fin de que los sistemas de transporte tengan más resiliencia frente al cambio climático, así como para invertir por lo menos mil millones de dólares estadounidenses (1.000 M$) en promover la eficiencia energética y la construcción de edificios con resiliencia frente al cambio climático antes de fines de 2020". El programa de construcción de edificios verdes Excellence in Design for Greater Efficiencies, que está siendo impulsado por la Corporación Financiera Internacional (entidad del Grupo Banco Mundial), quiere así tener presencia -informa el BM- en 20 mercados en el curso de los próximos siete años. Por otra parte, el Grupo se ha comprometido a "formular planes de inversión en agricultura inteligente en relación con el clima para al menos 40 países, a diseñar estrategias forestales sostenibles para 50 países antes de fines de 2020 y a promover una gestión de las pesquerías compatible con el clima".
Orientación ecológica del sector financiero
El Plan del Grupo Banco Mundial también quiere ayudar a imprimir "una orientación ecológica al sector financiero mediante un planteamiento coordinado en los mercados bancarios, de pensiones y de capitales para introducir los cambios necesarios a nivel nacional y mundial". Así mismo -informa el BM-, creará "equipos especiales que colaboren con los países para generar una sólida cartera de proyectos financiables, centrando la atención en áreas como instalaciones de energía solar en los techos y el aumento del crecimiento de la producción descentralizada de energía solar en África al sur del Sahara". El Plan de Acción se propone cumplir con un compromiso que anunció el Grupo en octubre de 2015: aumentar el financiamiento para el clima "a posiblemente 29.000 M$ antes de fines de 2020, con el respaldo de sus miembros".
Además, ese Plan incluye un nuevo planteamiento en cuanto a lo financiero. ¿Cuál? Pues tiene en cuenta "la creciente amenaza del cambio climático" en todas sus operaciones: "el análisis del riesgo climático, que ya se aplica a los proyectos respaldados por la Asociación Internacional de Fomento (fondo del BM para los países más pobres) se extenderá a otras operaciones del Banco Mundial a principios de 2017", informan desde el propio BM.
