Así lo revela un nuevo informe elaborado por la consultora AFRY para Beyond Fossil Fuels, con la colaboración de Fundación Renovables, que analiza la situación en ocho mercados europeos: Bulgaria, Chequia, Gran Bretaña, Alemania, Grecia, Italia, Polonia y España. Según el estudio, alrededor de 375 GW de proyectos eólicos y solares y otros 455 GW de almacenamiento con baterías (BESS) permanecen a la espera de conexión a las redes de distribución.
La consecuencia económica es significativa. Los autores estiman que cerca de 100.000 millones de euros en inversiones se encuentran bloqueados o aplazados debido a los retrasos en los procesos de conexión, una cifra que refleja tanto el capital privado comprometido como los beneficios potenciales para el sistema eléctrico.
España: liderazgo renovable bajo presión
España figura entre los países más afectados por esta problemática. Aunque se ha consolidado como uno de los principales mercados europeos para el desarrollo de energía solar fotovoltaica y eólica, un número creciente de subestaciones y puntos de conexión presentan niveles de saturación que dificultan la incorporación de nueva capacidad renovable.
Según el informe, los proyectos paralizados por problemas de acceso a la red representan alrededor de 7.000 millones de euros de inversión. Además, la cola de solicitudes de almacenamiento en baterías equivale aproximadamente al 40 % del objetivo nacional de almacenamiento, una señal de que el despliegue tecnológico avanza más rápido que la infraestructura necesaria para respaldarlo.
La situación tiene implicaciones directas para el aprovechamiento de la generación renovable existente, ya que el almacenamiento se considera una pieza clave para integrar mayores volúmenes de energía solar y eólica, y evitar vertidos de energía cuando la capacidad de la red resulta insuficiente.
El dominio de la solar y el auge de las baterías
A escala europea, la tecnología más afectada por la congestión es la energía solar fotovoltaica. Las solicitudes vinculadas a esta tecnología representan, de media, cerca del 70 % de las peticiones de acceso a las redes de distribución. En algunos mercados maduros, como Gran Bretaña o Chequia, las colas de conexión ya superan la capacidad renovable prevista en los objetivos nacionales para 2030.
El crecimiento del almacenamiento es igualmente llamativo. Alemania acumula más de 130 GW de proyectos de baterías pendientes de conexión, mientras que Gran Bretaña supera los 100 GW. En algunos casos, como el mercado checo, el volumen de solicitudes especulativas ha alcanzado niveles que los autores del informe califican como un auténtico fracaso del sistema de gestión de accesos.
Más que un problema de infraestructura
El estudio subraya que la congestión actual no responde únicamente a una insuficiencia de capacidad física de las redes, ya que los investigadores identifican problemas estructurales relacionados con la gobernanza y la gestión administrativa de los procesos de conexión.
Entre ellos destacan una planificación excesivamente reactiva, que responde a la demanda existente en lugar de anticipar escenarios futuros; la proliferación de proyectos especulativos que reservan capacidad sin llegar a construirse; la falta de transparencia en las colas de acceso de las redes de distribución; y la insuficiente capacidad operativa de muchos operadores para gestionar digitalmente miles de solicitudes.
En Alemania, por ejemplo, la existencia de más de 850 operadores de distribución dificulta la coordinación y la transparencia del sistema. El informe advierte incluso de que la magnitud real de las colas podría ser varias veces superior a la reflejada en los registros oficiales.
Municipios y comunidades energéticas, entre los perjudicados
Las consecuencias de esta situación ya se perciben sobre el terreno. Numerosos ayuntamientos y comunidades energéticas encuentran crecientes dificultades para desarrollar proyectos de generación distribuida debido a los retrasos administrativos y la falta de capacidad disponible.
Es el caso de Terrassa, donde el consistorio impulsa iniciativas de autoconsumo y comunidades energéticas orientadas a suministrar energía limpia y asequible a la ciudadanía. Sin embargo, las dificultades para obtener acceso a la red están ralentizando su desarrollo.
“Intentar conectar proyectos de energías renovables se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos”, señala Pau Sales, técnico ambiental del Ayuntamiento de Terrassa. Según explica, los procedimientos administrativos asociados al acceso y conexión son lentos y complejos, lo que provoca retrasos que encarecen los proyectos y generan frustración entre los actores implicados.
Reclamaciones de mayor transparencia
Desde Fundación Renovables consideran que la situación exige una respuesta regulatoria más ambiciosa. Ismael Morales, responsable de Política Climática de la Fundación, advierte de que las redes de distribución constituyen actualmente uno de los principales obstáculos para la electrificación de la economía española.
“La gestión de las colas de acceso debe ser más transparente y eficiente, y es necesario priorizar la demanda distribuida para evitar que se convierta en una barrera para la transición energética”, sostiene.
Hacia un nuevo modelo de acceso a la red
Ante la magnitud del problema, el informe propone una profunda reforma de los procedimientos de conexión. Entre las medidas planteadas destacan la sustitución del modelo tradicional de “primero en llegar, primero en ser servido” por sistemas basados en la madurez real de los proyectos, la aplicación de mecanismos de “úsalo o piérdelo” para liberar capacidad reservada por iniciativas que no avanzan y la digitalización integral de los procesos de solicitud.
Con la electrificación ganando protagonismo en sectores como la industria, la movilidad y la climatización, la capacidad de las redes de distribución se perfila como uno de los factores determinantes para el éxito de la transición energética. El reto ya no consiste únicamente en instalar más renovables, sino en garantizar que puedan conectarse y aportar energía al sistema cuando más se necesita.
