España se consolida como uno de los principales polos de innovación climática en Europa. Las seis iniciativas seleccionadas abarcan toda la cadena de valor de la transición energética: producción de hidrógeno, transporte y almacenamiento de CO2, calor industrial renovable, reciclaje tecnológico y fabricación sostenible. En conjunto, contribuirán a la reducción de millones de toneladas de emisiones y a la creación de empleo verde cualificado en distintas regiones del país.
Seis proyectos españoles lideran la innovación verde europea con fondos europeos
Uno de los proyectos nacionales estrella es Luxia, que se desarrollará en Andalucía y marcará un hito mundial al demostrar por primera vez la producción integrada a gran escala de hidrógeno renovable —procedente tanto de fuentes biológicas como no biológicas— y sus derivados: metanol y amoníaco verdes. Su sistema innovador, denominado Hydrogen Ring, combinará componentes físicos y digitales para optimizar la generación, almacenamiento y distribución del hidrógeno en tiempo real. La iniciativa contribuirá a descarbonizar industrias problemáticas por sus altas emisiones, como el transporte marítimo y la fabricación de fertilizantes, y reforzará el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, una de las apuestas estratégicas de la transición energética española.
En el ámbito del transporte y la captura de carbono, COnet2 Sea pondrá en marcha el primer servicio marítimo de transporte de CO2 licuado del Mediterráneo. El proyecto prevé operar un buque diseñado para mantener el CO₂ en estado líquido mediante un innovador sistema de gestión de gases de evaporación y propulsión con bio-GNL. Además, incorporará un módulo de captura de CO2 a bordo. Esta solución flexible y escalable permitirá conectar plantas emisoras con almacenes geológicos permanentes en España, facilitando la creación de futuros polos europeos de captura y almacenamiento de carbono (CCUS).
El proyecto OTO, por su parte, transformará la industria de la construcción al instalar en España la primera línea de producción comercial de placas de yeso con bajas emisiones. Gracias a un innovador proceso de calcinación eléctrica —que sustituye al tradicional uso de gas natural—, reducirá en un 30% el consumo energético y en un 50% el uso de agua. Además, su modelo replicable podría aplicarse en otras fábricas europeas, contribuyendo a reforzar la independencia energética del continente.
Calor verde, reciclaje fotovoltaico y palas eólicas de madera
El proyecto Green Heat Asturias impulsará la descarbonización del calor industrial mediante una innovadora solución de almacenamiento térmico alimentada por energía solar fotovoltaica. El sistema integrará un módulo de gestión energética avanzado que permitirá a las industrias locales reducir su dependencia del gas natural y avanzar hacia una producción térmica 100% renovable.
También destaca Inspire-PV, que desplegará las primeras plantas a gran escala de reciclaje de paneles solares fotovoltaicos entre Francia y España. Utilizando tecnologías de pirólisis, separación química y clasificación avanzada, el proyecto logrará recuperar materiales críticos como silicio ultrapuro y plata de alta pureza. Esta iniciativa refuerza la apuesta europea por la economía circular y reduce la dependencia de materias primas importadas en la cadena de suministro de energías renovables.
Por último, VB1F situará a España en la vanguardia de la fabricación de componentes para energías renovables. Será la primera planta industrial en Europa dedicada a la producción de palas de aerogeneradores fabricadas en madera laminada (Laminated Veneer Lumber, LVL). Estas palas combinan alta resistencia, flexibilidad y capacidad de reciclaje, y su proceso automatizado sin moldes reducirá costes y residuos. Con ello, el proyecto establece un nuevo estándar para el diseño circular de palas eólicas.
Una apuesta europea hacia la neutralidad climática
El Fondo de Innovación es uno de los mayores programas de financiación del mundo para el despliegue de tecnologías innovadoras de cero emisiones netas e hipocarbónicas. Se financia con los ingresos generados por el régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) de la UE, un instrumento clave para alcanzar los objetivos climáticos del eurogrupo, que garantiza al mismo tiempo la competitividad industrial.
Las subvenciones se han concedido a proyectos de diferente magnitud con un potencial significativo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en diversos sectores, como la fabricación de tecnologías limpias, las energías renovables, el almacenamiento de energía y las industrias de gran consumo de energía. Estos proyectos subrayan el compromiso de la UE de reforzar su liderazgo y la capacidad de fabricación en Europa de tecnologías innovadoras, de vanguardia y de cero emisiones netas, al tiempo que se sigue avanzando en el camino hacia la neutralidad climática de aquí a 2050.
La convocatoria, lanzada en diciembre de 2024, recibió 359 solicitudes que solicitaban más de 21.000 millones de euros en financiación, casi nueve veces el presupuesto disponible. Finalmente, la Comisión Europea seleccionó 61 proyectos en función de su potencial de reducción de emisiones, grado de innovación, madurez, replicabilidad y eficiencia de costes.
En total, las iniciativas premiadas podrán reducir hasta 221 millones de toneladas de CO2 equivalente durante su primera década de operación, una cantidad similar a las emisiones anuales de casi diez millones de coches europeos.
Los promotores de los proyectos comenzarán ahora la fase de preparación de acuerdos de subvención con la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructura y Medio Ambiente (CINEA), con la firma definitiva prevista para la primera mitad de 2026.
Sobre todo este verano incendiario.
