El perfil nacional de España, publicado en el marco de la evaluación sobre indicadores verdes de la AEMA, destaca que el país cuenta con "abundantes recursos renovables y una sólida capacidad tecnológica e industrial" que lo sitúan en una posición privilegiada para liderar la transición ecológica en la Unión Europea. Sin embargo, el informe alerta de que los esfuerzos actuales no bastan para reducir de forma suficiente las emisiones de gases de efecto invernadero, ampliar las áreas naturales protegidas ni consolidar un modelo económico más circular.
El documento, que ha contado con las contribuciones de los expertos de la Red Europea de Información y Observación del Medio Ambiente (Eionet), examina las tendencias españolas en tres ámbitos: medio ambiente y clima, cambio socioeconómico y transformación sistémica (energía, movilidad y alimentación).
Según el informe, en los últimos años, España ha impulsado una agenda verde que ha propiciado la modernización económica, la creación de empleo sostenible, la reducción de la dependencia energética exterior y la mejora de la salud ambiental. Estos avances hacen que la transición energética represente una oportunidad para revitalizar las zonas rurales y reforzar la justicia social frente a los efectos del cambio climático.
Energías Renovables
En materia energética, el país ha experimentado un cambio estructural en las dos últimas décadas, con un notable incremento de la capacidad instalada en fotovoltaica y eólica. Desde 2012, la aportación de las renovables ha superado a la de la energía nuclear, y en 2020 generaron el 44,7% de la electricidad total. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé que esta tendencia continúe, lo que favorecerá la reducción de la dependencia del petróleo y el carbón.
Según el análisis de la AEMA, el potencial de producción nacional asociado a las energías renovables, junto con los avances en eficiencia energética, ha tenido un efecto positivo en la capacidad de autoabastecimiento de España. Esta mejora en el grado de autosuficiencia impulsado por la creciente participación de las energías renovables contribuye a moderar el impacto de la balanza comercial exterior española, altamente dependiente de la energía.
La generación eléctrica bruta a partir de fuentes de energía renovables durante 2020 alcanzó los 117.619 GWh, lo que representa el 44,7% de la generación eléctrica total. No obstante, el consumo final de energía plantea desafíos. Tras la caída durante la crisis financiera y la pandemia de COVID-19, la recuperación económica y la crisis energética de 2022 han vuelto a tensionar los objetivos de eficiencia. En concreto, entre 2005 y 2021, el consumo disminuyó un 1% anual, una cifra insuficiente para alcanzar las metas fijadas, que exigen una reducción del 1,4% anual hasta 2030.
La reducción del consumo final de energía propuesta en el PNIEC equivale a un 1,6% anual a partir de 2019, lo que, vinculado a un incremento proyectado del PIB en el mismo período del 1,1%, resultará en una mejora de la intensidad energética final del 3,1% anual hasta 2030, según el perfil elaborado por AEMA.
Además de la transición energética, España ha desarrollado políticas en favor de la economía circular, destinadas a prolongar la vida útil de los productos y reducir la presión sobre los recursos naturales. También se han reforzado las medidas de protección de la biodiversidad y restauración de ecosistemas, aunque la AEMA advierte de que aún queda camino por recorrer.
En conclusión, el informe reconoce avances significativos en sostenibilidad, pero recalca que España necesita acelerar sus transformaciones para cumplir plenamente los objetivos climáticos y ambientales marcados para 2030 y 2050.
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Seguimos con el esquema mental USA: lo importante es la oferta, a saco y a cualquier precio. Cuando lo más importante en una transición como esta es la demanda. La electrificación es la gran oportunidad para nuestro país; producir bienes y servicios con energía barata y tecnología eficiente. Pero dada la calidad de nuestro empresariado y la ilustración de nuestros gobernantes, pasará lo de siempre. Nos adelantarán por la derecha como toda la vida.
