Mientras que el Department of Energía (DOE), el organismo estatal que administra y regula la energía en el país, aportará 4,9 millones de dólares (3,2 millones de euros), el United States Department of Agriculture (USDA), su homólogo del agro, contribuirá con 19,5 millones de dólares (13 millones de de euros).
Se espera que los biocarburantes producidos a través de esta financiación reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos el 50 por ciento en comparación con los combustibles fósiles.
El secretario de Energía, Steve Chu, dijo que “los proyectos ayudarán a que la producción de bioenergía a partir de recursos renovables sea más eficiente, rentable y sostenible”. Chu también aseguró que estos proyectos “también beneficiarán al sector rural, y acercarán nuevas plantas de transformación y nuevas oportunidades para los agricultores”.
En tanto, el secretario de Agricultura estadounidense, Tom Vilsack, opinó que “la innovación es crucial para el avance de las fuentes de energía renovables, y estas subvenciones estimularán la investigación necesaria para lograr adelantos significativos en el desarrollo de la bioenergía”.
Los diez proyectos anunciados, destinados a tanto empresas como a universidades, deben aportar un mínimo del 20 por ciento de los fondos de contrapartida para proyectos de investigación y desarrollo, y 50 por ciento de los fondos de contrapartida para proyectos en demostración. Los proyectos seleccionados tienen como objetivo aumentar la disponibilidad de combustibles alternativos y productos biológicos que son producidos por un grupo diverso de fuentes renovables de biomasa.
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www.energy.gov/
