El objetivo central de los "Diálogos para una Galicia renovable", espacio de trabajo impulsado por REDS en el marco de la iniciativa Renovables con el Territorio: una visión compartida, es abordar la brecha que hay entre (1) lo que se entiende por informar a la ciudadanía sobre un proyecto de energía renovable y (2) la participación efectiva de la ciudadanía en ese proyecto. "Esa distinción, aparentemente técnica, tiene consecuencias políticas y sociales de primer orden, ya que determina -explican desde Red Española- si los territorios que acogen estas infraestructuras tienen capacidad real de influir en su diseño, o si simplemente reciben decisiones ya cerradas". El evento celebrado este jueves en la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela, segundo convocado en Galicia (tras el primer encuentro del pasado mes de noviembre) ha contado con la participación -informa REDS- de cerca de 20 representantes de la sociedad civil, administraciones públicas, sector empresarial, academia y profesionales de la mediación socioecológica.
La jornada ha tenido como eje central "avanzar hacia una versión consolidada de un Manual de buenas prácticas para la participación social en proyectos de energías renovables". Según la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS-SDSN Spain), el manual quiere convertirse en un "instrumento con vocación práctica dirigido a empresas promotoras, administraciones públicas y reguladores, cuyo fin último es garantizar que los procesos participativos constituyan un ejercicio de representatividad real, no sólo un trámite administrativo formal".
El punto de partida de la jornada ha sido -explican desde REDS- el reconocimiento del problema estructural por el que los mecanismos de participación previstos en la normativa vigente, en muchos casos limitados a publicaciones en boletines oficiales o consultas de bajo impacto, "no garantizan que las comunidades locales puedan influir de forma real en el diseño y desarrollo de los proyectos". En ese sentido -asegura la Red-, el manual propuesto plantea superar ese modelo y "situar el codiseño y la decisión compartida como estándares mínimos de calidad participativa, frente a modelos de información o consulta que, como recoge el propio documento, son considerados de baja calidad democrática".
El debate se ha estructurado en torno a tres ejes críticos
El primero -informa REDS- ha sido la delimitación geográfica del proceso participativo. Los participantes han abordado el asunto de si el ámbito municipal es suficiente o si, especialmente en proyectos eólicos de gran envergadura, debe exigirse sistemáticamente el ámbito comarcal para garantizar una representatividad real.
Pues bien, los presentes han coincidido en que es la comarca que alberga las instalaciones de generación, así como los propietarios de tierras y las Comunidades de Montes directamente afectados, quienes deben tener mayor peso en la deliberación de un proyecto".
El segundo eje ha apelado al diseño y financiación de mecanismos de mediación profesional para la gestión de conflictos, "una figura cuya necesidad fue ampliamente reconocida en la primera sesión; pero cuya neutralidad e independencia plantean preguntas abiertas sobre quién debe sostenerla".
Y, por fin, el tercer eje -continúa REDS- ha abordado las "especificidades del contexto gallego" en elementos como la necesidad de abordar los procesos de repotenciación, de especial relevancia en Galicia, en los marcos de participación existentes.
La Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS-SDSN Spain) concluye que el evento de Santiago ha alumbrado "avances en puntos de vista fundamentales". A saber: las personas asistentes -explian desde la Red- han establecido como prioritaria la incidencia ciudadana real en el diseño y el diálogo estructurado para transformar conflictos en legitimidad social, así como la consideración de que el retorno de beneficios debe ser fruto de la negociación participativa previa y no una imposición unidireccional.
Todas estas cuestiones -continúa REDS- deben conseguir, en último término, que la participación se convierta "en un estándar de calidad democrática que garantice un despliegue renovable consensuado y con licencia social".
Al igual que ocurre con el trabajo desarrollado en Catalunya, esta propuesta no parte de cero. El manual -apuntan desde la Red- es resultado directo del proceso de diálogo multiactor impulsado desde 2023 en el marco de Renovables con el Territorio a escala estatal, "y representa un ejercicio de traducción de esos aprendizajes al contexto normativo, territorial y social gallego". Se trata de un ejemplo -concluye REDS- de cómo los procesos de diálogo sostenidos en el tiempo pueden generar herramientas con capacidad real de incidencia en políticas públicas.
Sobre el proyecto
Esta sesión se enmarca en la iniciativa Renovables con el Territorio: una visión compartida, iniciativa que, desde 2023, impulsa REDS-SDSN Spain junto a Eudemon Project e INSTA - Serveis Jurídics Ambientals para co-crear entre actores clave una visión sobre cómo debe desplegarse la energía renovable en España hasta 2030 y 2050.
En 2024, el proyecto presentó una Hoja de Ruta con 50 propuestas dirigidas a administraciones, empresas y organizaciones sociales.
Los "Diálogos para una Galicia renovable" cuentan con la colaboración del Observatorio Eólico de Galicia, la Fundación Juana de Vega, la Fundación Renovables y el Centro de Investigación Interuniversitario das Paisaxes Atlánticas Culturais (CISPAC).
Credenciales REDS-SDSN Spain
La Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS-SDSN Spain) es la antena en España de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (SDSN, por sus siglas en inglés).
REDS–SDSN Spain es una red formada por más de 100 universidades y gobiernos locales, así como por colaboradores del sector privado y de la sociedad civil, cuya misión es la integración del desarrollo sostenible en las políticas públicas.
Además, la organización presume de contar con "una amplia experiencia en la coordinación de proyectos interorganizacionales" y es una de las entidades impulsoras de alianzas como El Día Después o la Asamblea Ciudadana para el Clima.
