Como ya se ha informado, la licitación presentada en mayo pasado por el gobierno argentino tiene por objeto adjudicar contratos de 600 MW de energía eólica, 300 MW de fotovoltaica, 65 MW de biomasa, 15 MW de biogás y 20 MW de pequeñas centrales hidroeléctricas.
Los desarrolladores cuyas ofertas sean seleccionadas firmarán contratos de compra de energía de hasta 20 años por MWh a precios fijados en dólares estadounidenses. Además, se contempla que disfrute de beneficios adicionales, tales como incentivos fiscales.
La publicación del pliego de condiciones se retrasó varias semanas, en comparación con el plan inicial, previamente establecido para el 22 de agosto, debido a que las compañías que habían manifestado de participar solicitaron la ampliación del plazo de presentación de las ofertas.
Está estipulado que los contratos serán suscriptos por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) y también se constituirá el Fondo para el Desarrollo de Energías Renovables (FODER), que tendrá en su comité ejecutivo representantes de las secretarías de Energía y de Finanzas y del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).
Según fija la ley 27.191, promulgada el año pasado y titulada Régimen de Fomento Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía Destinada a la Producción de Energía Eléctrica, el Gobierno busca incrementar la participación de la energías renovables dentro de la matriz energética, hasta alcanzar "el 8% del consumo anual el 31 de diciembre de 2017" y elevarlo "hasta el 20 %" a finales de 2025.
