Según explican desde la Comisión, los proyectos elegidos se desarrollarán en diez países del Espacio Económico Europeo: Austria, Bélgica, Chequia, Dinamarca, Francia, Alemania, Hungría, Portugal, Eslovenia y España. La financiación procederá del Fondo de Innovación de la Unión Europea, alimentado con ingresos del Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (ETS).
Bruselas calcula que las iniciativas seleccionadas evitarán más de 6,6 millones de toneladas de emisiones de CO2 durante los próximos diez años gracias a la sustitución de sistemas térmicos basados en combustibles fósiles por tecnologías de bajas emisiones.
Además, los proyectos producirán alrededor de 16,3 teravatios hora (TWh) de calor descarbonizado en sus primeros cinco años de funcionamiento, con una capacidad térmica total de 766 megavatios. Según la Comisión, esta producción energética permitirá reemplazar más de 1.500 millones de metros cúbicos de gas natural, una cantidad comparable al consumo anual de unos cuatro millones de hogares europeos.
La iniciativa forma parte de la estrategia europea para reforzar la independencia energética, mejorar la competitividad industrial y avanzar hacia la neutralidad climática en las próximas décadas. El sector industrial consume una parte importante de la energía europea y depende todavía en gran medida del gas natural para procesos de calor de alta y media temperatura.
Energías renovables para descarbonizar la industria
Entre las tecnologías seleccionadas destacan los sistemas de calefacción eléctrica por resistencia, tanto directa como indirecta, así como bombas de calor industriales, energía solar térmica, calentamiento electromagnético y soluciones híbridas. La Comisión considera que estas tecnologías permitirán acelerar la electrificación industrial y fomentar el uso directo de energías renovables.
Las ayudas llegarán especialmente a industrias intensivas en energía y difíciles de descarbonizar, como la producción de papel y celulosa, vidrio, cerámica, materiales de construcción y acero. También se beneficiarán proyectos vinculados a los sectores alimentario, textil y farmacéutico.
La subasta se dividió en tres categorías según el nivel de temperatura requerido y el tamaño de las instalaciones. Cinco proyectos de alta temperatura recibirán 62,1 millones de euros; 44 proyectos de temperatura media con más de 5 MW obtendrán 286,5 millones; y otros 16 proyectos medianos, de entre 3 y 5 MW, contarán con 47,9 millones.
La Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA) iniciará ahora la preparación formal de los acuerdos de financiación. La firma definitiva está prevista para la segunda mitad de 2026. Los proyectos deberán cerrar su financiación en un plazo máximo de dos años y entrar en funcionamiento antes de cuatro años.
La Comisión Europea ya prepara una segunda convocatoria para 2026 con un presupuesto mucho más ambicioso: 1.000 millones de euros. Bruselas considera que la fuerte respuesta del sector -con 85 solicitudes presentadas en esta primera edición- confirma el creciente interés de la industria europea por acelerar la transición hacia tecnologías limpias y reducir su dependencia energética exterior.
