Así lo ha puesto de manifiesto la secretaria de Energía de México, Luz Elena González Escobar, que ha presentado estas cifras durante la segunda parte del foro 'Inversión en Infraestructura como Detonador de Crecimiento: Oportunidades del Plan México', donde el Gobierno y las principales organizaciones empresariales han debatido sobre cómo movilizar capital hacia las infraestructuras energéticas que necesita el país norteamericano.
Además de los proyectos asignados, la responsable de la política energética mexicana ha señalado que ya existen 34 instalaciones renovables terminadas y que se trabaja en la renovación de 23 subestaciones, dos actuaciones con las que el Ejecutivo pretende acompasar la incorporación de nueva potencia limpia con el refuerzo de la red eléctrica.
González Escobar ha defendido que el nuevo modelo energético ofrece reglas claras, una planificación vinculante y un órgano regulador renovado, dentro de un esquema en el que el Estado conserva la dirección del sistema, las empresas públicas mantienen su función estratégica y la inversión privada dispone de espacios definidos para participar.
Según explican desde la Secretaria de Energía de México, la expansión renovable deberá apoyarse en nuevas infraestructuras de transmisión y distribución, ya que el crecimiento previsto de la demanda eléctrica y de la actividad industrial exigirá reforzar las redes, acelerar las conexiones y desplegar almacenamiento para integrar una producción solar y eólica de carácter variable.
Durante el encuentro también se han abordado temas como el autoconsumo, la eficiencia energética, la participación de la industria y la simplificación administrativa como elementos necesarios para ampliar el sistema eléctrico hasta 2030, aunque los participantes han subrayado que la planificación pública tendrá que coordinarse con la financiación privada para que los proyectos pasen de los anuncios a la construcción.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, ha reclamado energía suficiente, fiable y con precios competitivos, al tiempo que ha reconocido avances en la simplificación regulatoria y ha pedido reducir los plazos de tramitación mediante un marco estable que proporcione certidumbre a las inversiones a largo plazo.
Por su parte, el director de Estrategia del Consejo Mexicano de Negocios, Fausto Gurrea, ha señalado que las empresas necesitan reglas previsibles y seguridad jurídica para comprometer recursos, mientras que las instituciones participantes han cordado mantener mesas de trabajo destinadas a identificar obstáculos regulatorios, administrativos, contractuales y financieros.
El foro, organizado por el CCE, el Consejo Mexicano de Negocios, la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro y la Secretaría de Energía, ha reunido también a representantes de Hacienda, Pemex y la CFE, que han defendido una colaboración continuada para fortalecer las cadenas nacionales de valor y elevar la capacidad inversora del sector.
Aunque el encuentro ha incluido propuestas relacionadas con los hidrocarburos y la situación de Pemex, la generación renovable, las redes y el almacenamiento ocupan un lugar central en la hoja de ruta eléctrica mexicana, cuyo éxito dependerá de que la certidumbre prometida permita transformar los acuerdos entre el Gobierno y las empresas en inversiones efectivas.
