Ecologistas en Acción presenta La Bolera. Federación Estatal de la Trola, una campaña que, bajo el lema “No le des bola a la trola”, busca contribuir a detectar y desmontar bulos sobre ecologismo y medio ambiente desde un enfoque desenfadado y humorístico, pero también riguroso. La iniciativa -explican desde esta oenegé- está dirigida a un público amplio, con especial atención a la población joven. Su objetivo es ofrecer "herramientas sencillas y accesibles para reconocer la desinformación, contrastar afirmaciones y responder con datos y argumentos". También pretende "ayudar a comprender cómo determinados discursos sobre medio ambiente pueden utilizarse para generar confusión, alimentar la desconfianza o desacreditar las propuestas ecologistas".
La campaña parte de una idea sencilla: no basta con saber que circulan bulos; la ciudadanía también necesita recursos para responder a ellos, "y hacerlo no tiene por qué exigir conocimientos especializados ni debe conducir a discusiones interminables".
La preocupación social por la desinformación es elevada
Según el estudio Desinformación y humor, del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado en mayo de 2026, el 90,1% de las personas encuestadas, nueve de cada diez, considera que en España circulan muchos o bastantes bulos y el 85,1% cree que la desinformación constituye una amenaza para la democracia.
Esta preocupación también está presente entre la juventud. El estudio ¿Cuánto cuesta una mentira?, elaborado por Evercom junto a la Universidad Complutense de Madrid, con el asesoramiento de Fad Juventud, señala que el 67% de las personas jóvenes encuestadas no confía plenamente en la información que encuentra en redes sociales.
Asimismo, y según el mismo informe, ocho de cada 10 jóvenes aseguran haber encontrado información falsa o dudosa en redes sociales, y el 88% de la juventud (casi nueve de cada diez) cree que no tiene responsabilidad personal a la hora de frenar la propagación de la desinformación.
Frente a este panorama, Ecologistas en Acción propone pasar de la preocupación a la acción cotidiana: "La Bolera -explican- nace como una herramienta para que cualquier persona pueda consultar información contrastada, reconocer argumentos engañosos y compartir respuestas comprensibles".
Conectar desde el humor y lejos de la culpa
¿Los coches eléctricos no contaminan? ¿Ya no se puede coger ni una piña en el monte? ¿Beber agua del grifo puede alterar la orientación sexual? ¿Hay demasiados lobos y es necesario matarlos?
Estas son algunas de las afirmaciones que recoge la buloteca. "En ella -apuntan desde Ecologistas-, cada trola se presenta junto a su correspondiente facto: una explicación basada en datos, evidencias y argumentos contrastados que permite entender qué hay de cierto, falso o engañoso en cada afirmación".
La oenegé ha apostado por emplear el lenguaje y la estética de una "bolera" para convertir la respuesta a la desinformación en algo cercano y reconocible: "las trolas se ponen en pista y los factos intentan derribarlas". Porque, como recuerda el proyecto, “a las trolas no les damos bola: las mandamos a la pista”.
El humor es una parte esencial de esta propuesta, pero tiene un destinatario claro: los bulos y sus contradicciones, "no las personas que puedan haberlos creído o compartido".
La organización explicita que quiere alejarse de los "enfoques culpabilizadores" y de la idea de que combatir la desinformación consiste en ridiculizar a quien piensa de otra manera.
La Bolera también parte de que algunas afirmaciones engañosas se apoyan en preocupaciones reales. Los ataques del lobo al ganado existen, las restricciones de movilidad pueden generar dificultades y las nuevas tecnologías tienen ventajas e inconvenientes. Reconocer esos matices es precisamente lo que permite distinguir entre un debate legítimo y una explicación falsa o simplificadora.
El propósito no es cerrar conversaciones, sino abrirlas con mejores argumentos.
Una campaña con afán de permanencia
La Federación Estatal de la Trola comienza su andadura con el lanzamiento de una página que reúne 16 bulos ambientales, organizados en una buloteca y acompañados de sus correspondientes factos.
Los contenidos abordan cuestiones como el cambio climático, la energía, el agua, la biodiversidad, la alimentación, la movilidad o la educación ambiental. Cada entrada ofrece una explicación breve y accesible, además de un desarrollo más amplio para quienes quieran profundizar.
El lanzamiento de esta página es solo un primer paso, según Ecologistas en Acción. Y es que el próximo 20 de octubre, o sea, exactamente una semana después de su presentación, la campaña comenzará a abordar sus bulos de forma individualizada en redes sociales, "con publicaciones periódicas que permitirán detenerse en cada tema, explicar sus claves y facilitar argumentos para responder a la desinformación".
Esta buloteca, además, seguirá creciendo -avanza Ecologistas- con "nuevas trolas y factos, de manera que La Bolera se convierta en un recurso de consulta y divulgación que permanezca disponible más allá de su lanzamiento".
Con esta iniciativa, Ecologistas en Acción invita a la ciudadanía a "mirar con espíritu crítico las afirmaciones que circulan sobre el medio ambiente y a participar en su desmontaje, porque frente a cada trola hay un facto esperando para hacer pleno".
