Ribera destacó que a mitad de 2008, la suma de energía eólica, solar, biomasa y residuos en términos de energía primaria se incrementó en un 11,8% mientras que la producción de energía eléctrica mediante eólica ha subido un 11%. Y dijo que “tener éxito en la estabilización de gases de efecto invernadero en la atmósfera requiere promover el ahorro y los consumos eficientes, así como la progresiva sustitución de los combustibles fósiles por las renovables”.
Teresa Ribera puso énfasis en una idea: parece llegado el momento de ordenar el desarrollo futuro de las renovables. “Su avance y consolidación –dijo– requiere un ejercicio de responsabilidad, por ello es necesario llevar a cabo una ordenación de su crecimiento, facilitando un marco, sostenible a medio y largo plazo y coherente con los objetivos de la política europea de energía y cambio climático para 2020”. Un ejercicio complicado porque “el reto de fraguar y acordar políticas energéticas, ambientales, económicas a 27 bandas es enormemente difícil”.
Según la secretaria de Estado “la estrategia del Gobierno es la promoción ordenada del potencial del sector de las renovables y convertirlo en elemento central en las políticas de sostenibilidad, de innovación, política industrial y comercial y promoción de la generación de empleo. Porque, ante la coyuntura económica actual y la necesidad de búsqueda de soluciones, las energías renovables han demostrado su capacidad para permitir un crecimiento económico real, un impulso de la innovación y un aumento de creación de empleo”.
Para Teresa Ribera, 2009 se presenta como un año de fuerte expectativas. En el ámbito internacional se desarrollará la negociación para llegar a un acuerdo multilateral de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en Copenhague y se constituirá la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). En el ámbito doméstico, el Gobierno trabajará, entre otras cosas, por la pronta incorporación del paquete europeo de energía y cambio climático a nuestro ordenamiento jurídico, incluyendo la remisión a las Cortes del proyecto de la Ley de Eficiencia Energética y Energías Renovables.
Cambiar el modelo energético
La secretaria de Estado, que ha participado esta mañana en la presentación del informe World Energy 2008 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), considera “esencial alcanzar un acuerdo multilateral sobre el clima en Copenhague a fin de lograr un sistema sostenible de energía”. Ese informe apunta que el actual modelo puede conducirnos a un aumento de la temperatura del planeta de 6º C a finales del siglo XXI.
La prospectiva de la AIE indica que la demanda mundial de energía puede llegar a crecer hasta el 45% en el año 2030 y que el 80% de esta demanda se cubriría con combustibles fósiles. Esta situación nos conduciría a un aumento de las emisiones de CO2 del 45%, por lo que la temperatura del planeta aumentaría una media de 6º C a finales del siglo XXI, cifra insoportable para nuestro sistema climático.
Por esta razón, Teresa Ribera ha hecho hincapié en la responsabilidad y ha pedido audacia para aprovechar la oportunidad de contribuir desde cada uno de los sectores a cambiar el actual modelo energético hacia una sociedad baja en carbono. De acuerdo con Ribera, esto exigirá políticas innovadoras, un marco jurídico reglamentario adecuado, un impulso al desarrollo del mercado mundial del carbono y mayores inversiones en I+D+i en el tema de energía.
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