El proyecto, concebido para evolucionar conforme aumente la demanda, tanto en cobertura como en potencia, constituye uno de los principales ejemplos de colaboración público-privada en materia de transición energética en la ciudad, y será desarrollado, financiado y operado por Engie gracias a la concesión municipal.
Así, la colocación de la primera piedra marca el comienzo de un proyecto impulsado por Engie, a través de su filial Burgos Ecoenergías, tras la adjudicación de una concesión de 35 años por parte del Ayuntamiento de Burgos. En concreto, la iniciativa supone una inversión de 30,7 millones de euros y se desarrollará en el barrio de Gamonal, donde se ubicará la central energética y desde donde partirá una red de distribución de 10 kilómetros.

Red de calor sostenible
La futura central, que combinará diferentes tecnologías renovables y de recuperación energética, estará compuesta por dos calderas de biomasa de 8 MW cada una -16 MW en total-, una caldera de biogás de 4,5 MW, una bomba de calor geotérmica de 500 kW y un tanque de almacenamiento térmico con capacidad para 2.800 metros cúbicos. Este mix energético permitirá ofrecer una alternativa más eficiente y sostenible para la producción de calor destinada tanto a viviendas como a edificios públicos e instalaciones privadas.
El acto institucional ha contado con la presencia de la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, junto a la directora general de Infraestructuras Locales de Energía de Engie España, Janis Rey, y el director de Redes de Calor y Frío de la compañía, Xavier Puyal.
Durante su intervención, la alcaldesa ha destacado que el proyecto representa "un paso decisivo hacia el modelo de ciudad que queremos para el futuro: un Burgos más sostenible, más eficiente y menos dependiente de los combustibles fósiles". Ayala subrayó además el valor de la colaboración entre administraciones y empresas para impulsar iniciativas que reduzcan las emisiones y mejoren la calidad de vida de la ciudadanía.
Por su parte, Janis Rey ha afirmado que el inicio de las obras supone "hacer realidad una infraestructura que contribuirá de forma directa a la descarbonización de Burgos", al tiempo que ha reiterado el compromiso de Engie con el desarrollo de soluciones energéticas locales y bajas en carbono.
Según ha explicado Xavier Puyal, la red ha sido diseñada con capacidad de crecimiento para adaptarse a las futuras necesidades energéticas de la ciudad. "Es una infraestructura pensada para ofrecer una alternativa energética más eficiente, sostenible y cercana, que contribuirá a reducir emisiones y a transformar la forma en que Burgos genera y consume calor".
Con esta actuación, Burgos refuerza su apuesta por un modelo urbano más eficiente desde el punto de vista energético y se suma a otras ciudades españolas donde Engie ya gestiona redes de calor, como Ávila, Zamora, Palencia, Pamplona, Zaragoza y Barcelona.
