Greenpeace ha lanzado un comunicado valorando la presentación del segundo borrador del Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática presentado ayer miércoles por la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen; el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el presidente del Gobierno. La organización ecologista además ha estado participando en el proceso para construir esta nueva propuesta contribuyendo en todas sus diferentes fases. A falta de analizar en profundidad el borrador presentado, Greenpeace valora positivamente los ejes incluidos en esta segunda propuesta de áreas clave, como la biodiversidad, los ecosistemas marinos y costeros, el refuerzo al conocimiento científico en todas las políticas públicas, la lucha contra la desinformación climática, un plan de empleo verde, una apuesta por los refugios climáticos y el tratamiento de la salud con un enfoque integral.
La organización ecologista considera que es necesario mantener la coherencia y que no se apoyen proyectos que destruyen el medio ambiente, asegurar la participación ciudadana efectiva y basada en la ciencia, y avanzar en el derecho a un medio ambiente sano como derecho fundamental en la Constitución. La organización valora positivamente que se identifiquen la ganadería, la agricultura y la pesca como sectores que pueden transformarse, contribuyendo en la mitigación del cambio climático, protegiendo la soberanía alimentaria y a quienes producen los alimentos y evitando las crisis alimentarias. Según un estudio de Greenpeace, el sistema alimentario español podría transformarse en un sumidero de carbono, con un 116 % menos de emisiones y un aumento del empleo de un 35 % en 2050 (1). Fomentar razas autóctonas, la ganadería extensiva, la pesca sostenible, la agroecología o el uso eficiente del agua son las bases del futuro del sector primario si queremos que este contribuya en la lucha contra el cambio climático y fomentar el empleo en el sector. Sin embargo, la organización ve con preocupación el fomento de las nuevas técnicas genómicas y la acuicultura.
Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España: "Necesitamos con urgencia un pacto ambicioso frente a la emergencia climática, que reúna las voluntades de toda la sociedad, y en concreto del arco político, pensando en el presente y en las futuras generaciones con miras amplias, que proteja la naturaleza y nuestra salud. Porque sin un planeta sano, no hay futuro ni economía ni bienestar posible. Exigimos coherencia en las políticas: gravar y eliminar las ayudas a quienes contaminan; dedicar los recursos a las transformaciones necesarias para mitigar y adaptarse al cambio climático, con medidas que mejoren la vida de la gente, e impulsar un cambio del modelo productivo que ponga la vida en el centro. Desde Greenpeace, pedimos que este pacto sea un reflejo de la voluntad colectiva de proteger nuestro planeta, a las personas y la democracia"
La organización insiste en que para enfrentar la emergencia climática hay que poner también sobre la mesa medidas de mitigación y un plan para abandonar los combustibles fósiles. "Además, es imprescindible tener en cuenta la crisis ambiental en su conjunto y abordar las causas que nacen del modelo socioeconómico que la provoca. Todo eso no será posible sin un gran acuerdo social y político. El Pacto de Estado debería servir para ese fin, ya que la crisis actual no trata de ideologías políticas sino de supervivencia", concluye Saldaña.
Greenpeace, SEO/BirdLife, WWF, Ecologistas en Acción y Amigas de la Tierra ya publicaron un documento como respuesta a la primera propuesta del Gobierno de España sobre el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática presentado ayer miércoles. "Creemos que es necesario abrir un proceso de diálogo político y social amplio que permita blindar políticas públicas que aborden la crisis ecológica con justicia social, porque es imprescindible un cambio de modelo socioeconómico que ponga en el centro el bienestar de las personas y el respeto a los límites del planeta. Este Pacto debe responder a la emergencia ambiental en su conjunto —la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación— abordándolas de forma integrada y sinérgica", señala el documento.
