El debate giró en torno a tres ejes: el futuro papel de Red Eléctrica de España, el despliegue de energías renovables y comunidades energéticas, y el papel de la energía nuclear, especialmente en lo relativo a la gestión de sus residuos.
La mesa redonda central, retransmitida en directo y disponible en el canal de YouTube de la Px1NME, contó con la participación Soledad Montero, técnica de consumo en la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU), Jorge Fabra, presidente de Economistas Frente a la Crisis (EFC), Daniel Carralero, miembro del Observatorio Crítico de la Energía, Joan Herrera, socio de la consultora Samso, y Cristina Rois, portavoz del Movimiento Ibérico Antinuclear.
Los límites del modelo actual
Los ponentes coincidieron en la necesidad de emprender reformas estructurales profundas para superar los límites del modelo actual. Una de las principales críticas fue al mercado marginalista, que, según los expertos, no garantiza la viabilidad de las inversiones en un escenario de alta penetración renovable. Entre las medidas más destacadas, subrayaron la recuperación del control público de la energía hidroeléctrica para usarla como “la gran batería del sistema” y respaldar así a la solar y la eólica.
Propuestas urgentes
La Px1NME sintetizó una serie de propuestas urgentes. Entre ellas, figuran la reforma del mercado eléctrico mediante subastas por tecnología que revelen costes reales y contemplen el almacenamiento como pieza clave; devolver a Red Eléctrica las funciones de optimización del sistema perdidas en 1998; y garantizar que las renovables participen en servicios de estabilidad del sistema con precios regulados.
También plantearon separar de forma efectiva las actividades de distribución y generación, abriendo la gestión de redes a administraciones autonómicas y locales con criterios de calidad del servicio. Otro punto central fue la creación de un "pacto con el territorio" para impulsar proyectos renovables con licencia social y beneficios locales. Además, pidieron desarrollar un marco legal sólido para comunidades energéticas y agregadores independientes, con el objetivo de que estos nuevos actores pasen a tener un papel relevante en la transición energética.
En el apartado nuclear, la plataforma propuso situar los residuos radiactivos en el centro del debate público. Consideran que la discusión debe ser transparente y rigurosa para valorar con precisión los costes de gestión a largo plazo y su impacto en la extensión de la vida útil de las centrales.
El encuentro reunió a representantes de numerosas organizaciones, entre ellas Greenpeace, Comisiones Obreras (CCOO), Ecologistas en Acción, Economistas frente a la Crisis, ATTAC, ANPIER, Universidad Politécnica de Madrid, Som Energía y Movimiento Ibérico Antinuclear.
